“Irán no es lugar para las demandas excesivas ni para la hegemonía. Lo hemos dicho en reiteradas ocasiones: si la región va a ser insegura, esa inseguridad afectará a todos”, ha declarado este domingo el general de división Amir Hatami durante el primer Festival Nacional del Soldado Iraní.
El comandante en jefe del Ejército iraní ha añadido que no es posible que Irán viva en esta región y que, durante muchos años, sus habitantes hayan sido sus dueños, mientras se les priva de todas las oportunidades y otros llegan desde distintos lugares para beneficiarse de ellas.
“Ese sueño no se hará realidad. Si Irán no puede comerciar, si Irán no puede vivir, nadie podrá comerciar ni vivir”, ha enfatizado Hatamí.
En este sentido, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, en su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), destcó que “nadie en esta región tendrá seguridad por sí solo”. “O construiremos juntos la seguridad, o soportaremos juntos la inseguridad”, afirmó el mandatario iraní, el miercoles.
En otra parte de sus declaraciones, Hatami se ha referido al estrecho de Ormuz, al que ha calificado como “el estrecho de nuestra dignidad y nuestro honor”. El comandante ha asegurado que Irán no permitirá que sus enemigos utilicen este estratégico corredor logístico mientras el pueblo iraní permanezca privado de sus beneficios.
Cabe señalar que Irán mantiene restricciones en el estrecho de Ormuz en respuesta a las agresiones de Estados Unidos e Israel contra el país.
Asimismo, Teherán ha condicionado la reapertura de esta vía marítima al cumplimiento por parte de Washington de una serie de condiciones, entre ellas el cese de las hostilidades contra Irán y sus aliados regionales, la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de la zona, el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones económicas, la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y el pago de compensaciones por los daños ocasionados por la guerra.
La seguridad regional se garantiza con la cooperación entre los países
El general de división Hatami ha hecho un llamado a los países vecinos y de la región, a los que ha pedido prestar atención a este asunto, tras señalar que han podido comprobar que la cooperación con Estados Unidos no garantiza la seguridad.
“La seguridad de la región está dentro de la propia región y en manos de los países que la integran, y así será”, ha manifestado.
En este sentido, Hatami ha puesto de relieve que “la seguridad en la región no será posible sin la eliminación y expulsión de Estados Unidos y del régimen sionista de la región” y ha agregado que este escenario no está lejos de producirse. “Este acontecimiento tendrá lugar, si Dios quiere”, ha sostenido.
La guerra no ha terminado
En otra parte de sus declaraciones, el general de división, al subrayar que la situación bélica continúa, ha afirmado que “la guerra impuesta se encuentra en una etapa sensible y decisiva, porque todavía no ha terminado. Hemos obtenido la victoria, pero debemos preservar esta victoria”.
“El enemigo agresor ha recibido duros golpes, pero debemos seguir preparados para que los soldados de nuestra querida Irán asesten nuevos golpes contundentes”, ha añadido.
El comandante en jefe del Ejército ha señalado que la credibilidad del enemigo está al borde de la destrucción. “Estos lamentos y gritos que están lanzando se deben a que su credibilidad se está desmoronando”, ha afirmado.
Según Hatami, los enemigos “han quedado confundidos y desesperados y no saben qué hacer frente a una nación de 90 millones de personas, cuyos integrantes se consideran soldados de la patria”.
Fracasa cálculo enemigo para desestabilizar Irán
En la parte final de su discurso, al referirse a los cálculos del enemigo durante la reciente guerra, el comandante en jefe del Ejército ha señalado que uno de sus principales errores fue creer que, tras la muerte del líder y de los principales comandantes iraníes, el país entraría en un proceso de desintegración.
Hatami ha añadido que, bajo esa bandera, todos los comandantes permanecieron firmes y no retrocedieron. “Ningún comandante dio un paso atrás”, ha asegurado.
Al respecto, ha destacado que “todos se mantuvieron firmes. Aunque en cualquier momento existía la posibilidad de morir, permanecieron en sus puestos, defendieron al país y derrotaron al enemigo, literalmente”.
Al concluir, ha subrayado que, en un país donde el líder, los comandantes y los soldados luchan junto a sus familias y están dispuestos a entregar su sangre por la patria, no se cederá ni un solo pedazo de territorio a los extranjeros y no habrá lugar para ellos.
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