• Ocho estudiantes surcoreanos irrumpieron en la base aérea conjunta U.S.-ROK de Osan, gritando consignas antiamericanas, 4 de agosto de 2026.
Publicada: miércoles, 5 de agosto de 2026 0:31

Un grupo estudiantil intentaron entrar en una base de las tropas de Estados Unidos en el sur de Seúl, la capital, durante una protesta antiestadounidense.

Según la agencia local de noticias Yonhap, los activistas, todos miembros de la Unión de Estudiantes de la Universidad Progresista de Corea (KPUSU), irrumpieron el martes por la puerta principal de la base aérea K-55 de Osan en Pyeongtaek, en la capital.

Seis manifestantes fueron arrestados cuando entraron en la base coreando consignas antiestadounidenses, entre ellas “Destruyan la Séptima Fuerza Aérea”, y exigiendo la retirada de las fuerzas estadounidenses del país. Otros dos activistas fueron detenidos en la entrada.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Corea (USFK) detuvieron a los activistas antes de entregarlos a la policía surcoreana para su investigación.

En un comunicado publicado en las redes sociales, KPUSU afirmó que la protesta tenía como objetivo oponerse a la injerencia estadounidense en el plan del país para establecer un importante centro de fabricación de semiconductores en la ciudad de Gwangju, en el suroeste del país.

Seúl planea transformar el aeropuerto de Gwangju, un aeródromo de uso militar y civil, en un centro de fabricación de semiconductores de referencia para la región suroeste del país. Sin embargo, el proyecto se enfrenta a un obstáculo importante, ya que el aeropuerto también funciona como base operativa conjunta de las fuerzas aéreas de Corea y Estados Unidos, lo que significa que cualquier reubicación o remodelación requeriría consultas con Washington en virtud del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas bilateral.

Establecido en 1964, el aeropuerto de Gwangju es uno de los cinco centros de operaciones aéreas de Corea del Sur, lo que permite el despliegue rápido de recursos aéreos estadounidenses durante emergencias, aunque en tiempos de paz no haya unidades operativas estadounidenses estacionadas allí de forma permanente.

Funcionarios surcoreanos han declarado que están coordinando estrechamente con Washington para garantizar que cualquier reubicación no socave la postura de defensa conjunta de los aliados.

La oficina presidencial también ha confirmado que ya se están llevando a cabo consultas con Estados Unidos, dado que las fuerzas estadounidenses utilizan parte de la base.

Analistas militares han advertido de que reubicar las instalaciones antes de contar con una alternativa completamente preparada podría comprometer la capacidad de defensa. Las conversaciones para trasladar la base al cercano condado de Muan continúan, pero aún no se han concretado, lo que añade más incertidumbre al cronograma del proyecto de semiconductores.

El grupo estudiantil también mencionó el incidente de fósforo blanco ocurrido la semana pasada en la base aérea de Osan, que llevó brevemente a las autoridades surcoreanas a evacuar a los residentes cercanos. Los funcionarios locales afirmaron que la evacuación se debió a una fuga de fósforo blanco, mientras que el ejército estadounidense describió el incidente simplemente como un “percance en tierra” que motivó el establecimiento de un cordón de seguridad, sin confirmar que se hubiera producido una fuga.

El fósforo blanco es una sustancia incendiaria muy controvertida que se utiliza en municiones militares y granadas de humo. Una vez encendido, arde a temperaturas extremadamente altas y puede causar lesiones graves, quemando tejidos humanos e incendiando edificios.

Estados Unidos ha sido objeto de reiteradas condenas internacionales por el uso de fósforo blanco en operaciones militares en zonas densamente pobladas, incluyendo Gaza y otras zonas de guerra.

msm