El pasado 21 de agosto, en la base aérea de Santa Cruz, en Río de Janeiro, el avión deportivo Anequim batió cinco récords mundiales de velocidad y alcanzó la marca de 521 km/h.
Anequim que pesa 330 kilos es el primer avión brasileño ultraligero, construido de fibra de carbono, y capaz de soportar altas velocidades. Fue proyectado por estudiantes de la Universidad Federal de Minas Gerais y financiado por entusiastas.
El avión superó al americano Neemesis DR 90, que desde los años 90 es considerado el más exitoso de la historia de las competencias aéreas y que está en exhibición en el National Air and Space Museum, en Washington (EE.UU.).

Así como sucede en las competencias automovilísticas, los aviones usados en estas disputas producen innovaciones que posteriormente son incorporadas a la industria.
El Anequim, cuyo nombre remite a una feroz especie de tiburón, fue el primer avión nacional construido 100% de fibra de carbono. En términos de aerodinámica, el desafío fue producir un avión ultra liviano, pero con una rigidez capaz de soportar altas velocidades.
Liviano y de gran rigidez, el avión minero posee una aerodinámica altamente eficiente y que permite alcanzar velocidades similares a la de un Phenom, de Embraer.
tmv/mla/hnb
