Según el diario irlandés, el lugar donde fue encontrado la antigua mantequilla fue una vez la unión de tres reinos diferentes, y los primeros ejemplos conocidos de este tipo de mantequilla se remontan a casi 2000 años atrás. El procedimiento se usaba aún en la década del 1800.
El producto lácteo, que aún desprende olor a queso, podría haber sido enterrado para su preservación, aunque algunos expertos creen que pudo tratarse de una ofrenda a los dioses para garantizar la seguridad de la zona.
"En teoría es aún comestible, pero no lo aconsejaría", ha dicho Andy Halpin, conservador auxiliar del Museo Nacional local, donde permanecerá el trozo de mantequilla.
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