Durante 15 años el precio del dólar estadounidense se mantuvo fijo en 6,96 bs. El 29 de junio, el gobierno de Rodrigo Paz instauró el cambio flexible y la divisa superó los 11 bolivianos, agravando la crisis económica.
El impacto de la volatilidad de la moneda norteamericana ha provocado malestar social entre los sectores afectados; pues al ser Bolivia un país importador, la mercadería, los insumos y los artefactos aumentan de precio día a día.
Obreros, gremiales y sectores productivos, declarados en estado de emergencia, han manifestado que, de no darse soluciones a la situación económica vinculada al dólar, promoverán movilizaciones sin importar el estado de excepción vigente.
Pese al cambio flexible, el mercado paralelo impone la cotización diaria del dólar, y los ciudadanos, los más golpeados, ven cómo sus ingresos se esfuman frente a un reajuste constante de precios que destroza el bolsillo familiar y asfixia la economía de los bolivianos.
A casi nueve meses del gobierno de Rodrigo Paz, y la flexibilización cambiaria del dólar, se viene generando un malestar en los sectores productivos, quienes han advertido, que, si no se resuelve la crisis en Bolivia, van a realizar protestas y movilizaciones, pese al estado de excepción vigente.
Sdenka Saavedra, La Paz
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