• El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ofrece discurso con motivo del comienzo del año legislativo, 1 de octubre de 2017.
Publicada: lunes, 2 de octubre de 2017 2:07
Actualizada: lunes, 2 de octubre de 2017 19:30

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró el domingo que su país no necesita ser miembro de la Unión Europea (UE).

“Nosotros no seremos los que se rinden. Para decir la verdad, nosotros ya no necesitamos ser miembros de la UE”, hizo hincapié Erdogan, tras asegurar que los europeos malentendieron la paciencia turca en el proceso de adhesión.

En un discurso con motivo del comienzo del año legislativo, el mandatario turco dijo que Ankara está dispuesta a contribuir a la expansión cultural y económica de Europa y en el caso de un rechazo europeo Turquía seguirá adelante su camino.

“Si la Unión Europea da un paso hoy, el único es que Turquía forme parte de la UE, para impulsar su expansión económica y cultural”, añadió Erdogan.

A continuación, el presidente turco dijo que los Estados miembros de la UE no respondieron a las solicitudes de extradición de personas sospechosas de participar en el fallido intento de golpe de Estado en Turquía en 2016.

Turquía aspira a la membresía de la UE desde 1999, aunque el proceso formal se inició en 2005. Tras varios años de estancamiento, los dirigentes europeos acordaron intensificar estas negociaciones en marzo de 2016 a cambio de que Turquía ayudara a minimizar el flujo de demandantes de asilo hacia el continente europeo. Ankara busca adherirse antes de 2023.

Nosotros no seremos los que se rinden. Para decir la verdad, nosotros ya no necesitamos ser miembros de la UE”, dice el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

 

Sin embargo, los diálogos se vieron afectados por una serie de discrepancias y discordias entre ambas partes. La UE critica las medidas de respuesta adoptadas por Ankara tras la fallida asonada militar de julio de 2016. Las autoridades europeas consideran que la adhesión de Turquía está ahora más lejos que nunca.

Por su parte, Bélgica criticó la reacción de las autoridades turcas ante estos sucesos, los arrestos masivos y otras medidas adoptadas por Ankara y suspendió las consultas para el ingreso de Turquía al bloque regional. 

Alemania, Austria y los Países Bajos prohibieron intervenciones de políticos turcos en sus territorios, de cara al referendo que Turquía celebró a mediados de abril de 2017 y que se centraba en el cambio del régimen parlamentario del Gobierno turco por el presidencial.

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