Los atentados fueron cometidos en una acción de sacrificio (suicida) y el objetivo no era la población turca sino la policía, según una nota del grupo armado Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK, en kurdo), emitida este domingo.
El TAK se ha atribuido diversos ataques y atentados especialmente cruentos desde 2004, y sólo en 2016 ha reivindicado una decena de acciones con siete atacantes suicidas, la mayoría contra unidades de la policía en Ankara (capital) y Estambul.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado hoy mismo que su Administración luchará “hasta el final” contra los terroristas y ha advertido a los responsables de los últimos ataques —que dejaron 38 muertos y al menos 155 heridos— de que pagarán “un alto precio”.
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