Mediante un decreto emitido el domingo por el mandatario turco, ya la Marina, las Fuerzas Aéreas y las Fuerzas Armadas de Turquía pasan a depender directamente del Ministerio de Defensa turco, lo que da control directo de estos órganos y brazos militares a Erdogan.
De este modo, el Estado Mayor es relegado de su autoridad y las FFAA de Turquía tendrán que responder directamente al jefe de Estado y también al primer ministro turco, Erdogan y Binali Yildirim, respectivamente.
Tanto el presidente como el premier turco ya tendrán la autoridad de emitir órdenes directas a las fuerzas turcas sin que otra persona tenga que aprobarlo ni que haya autoridad alguna que les pueda supervisar.
Con este decreto las tropas turcas se verán obligadas a ejecutar las órdenes de Yildirim y Erdogan de forma inmediata.
La noche del pasado 15 de julio, el Gobierno de Erdogan enfrentó un golpe de Estado militar. A pesar del fracaso de ese plan, Ankara ha llevado a cabo un sinnúmero de despidos, expulsiones, detenciones y cierres de instituciones mediáticas, entre otros, con el fin de dar con los autores de la intentona golpista.
El mandatario turco acusa al líder opositor Fethulá Gulen, que vive autoexiliado en EE.UU., de haber organizado la tentativa golpista que dejó 246 muertos y más de 2200 heridos, no obstante, Gulen rechaza estas acusaciones y asegura que no está involucrado en el intento del golpe de Estado.
Ya las autoridades turcas aseguran que su Ejército ha sido “purificado” de elementos vinculados con la organización de Gulen.
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