• Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Publicada: viernes, 22 de julio de 2016 6:35

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió que tratará a los simpatizantes del opositor Fethulá Gülen, como terroristas.

En una conversación mantenida el jueves con la agencia británica Reuters, el movimiento “gülenista” será catalogado como “otra organización terrorista con fines separatistas”, el mismo calificativo que las autoridades turcas dan al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo).

Seguiremos luchando donde sea que estén. Esta gente se ha infiltrado en la organización del Estado y se ha rebelado contra ella”, en una acción, “inhumana” e “inmoral”, remarcó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

La noche del pasado viernes al sábado (del 15 al 16 de julio), un grupo de militares intentó hacerse con el poder en Turquía, cerrando varios puentes y tomando el control de algunos edificios gubernamentales en las dos ciudades más importantes del país, Estambul y Ankara (la capital). Si bien, pocas horas después, las autoridades turcas anunciaron que habían retomado el control de la situación.

Seguiremos luchando donde sea que estén. Esta gente se ha infiltrado en la organización del Estado y se ha rebelado contra ella”, en una acción, “inhumana” e “inmoral”, remarcó el jefe del Estado turco, en referencia a la sublevación militar.

El mandatario turco describió al líder opositor, refugiado en EE.UU., y a sus simpatizantes, de un “cáncer” que podría desarrollarse si no se elimina.

Erdogan tampoco descartó una enmienda a la Constitución, aunque, argumentó que para ello necesitará un amplio apoyo de las fuerzas políticas. Esta reforma, adelantó el presidente, podría incluir la restauración de la pena de muerte.

Tras sofocar la rebelión, las autoridades turcas han comenzado masivas purgas en las Fuerzas Armadas, cuerpos de seguridad y organismos del poder judicial, para identificar a los responsables y partidarios de Gülen, quien rechazó rotundamente cualquier papel en el golpe militar.

Más de 11.000 personas han sido detenidas, entre ellas al menos 6000 militares y 750 jueces y fiscales, por su supuesta implicación en los sucesos, también han sido suspendidos más de 50.000 trabajadores públicos.

Todas estas medidas, junto a la dimisión forzada y prohibición de viaje al extranjero para funcionarios y personal universitario, han sido adoptadas por el Gobierno de Erdogan, que también impuso desde el jueves el estado de emergencia.

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