• El presidente de EE.UU., Barack Obama, ufano ante el espejo.
Publicada: miércoles, 25 de mayo de 2016 1:57
Actualizada: lunes, 3 de abril de 2017 7:39

EE.UU. debe aprovechar el cambio en el panorama político de América Latina para ampliar su “influencia en la región”, léase injerencionismo, según el diario The New York Times.

En un informe publicado el lunes, el rotativo estadounidense propone que, dada la nueva coyuntura política que se vive en Latinoamérica, es el momento propicio para que el Gobierno de EE.UU. aumente su influencia en la zona.

De hecho, The New York Times plantea esta idea, basándose en la supuesta “pérdida de popularidad de los gobiernos de izquierda” y en el eventual dominio de gobiernos con tendencias derechistas en la zona, tal y como recoge la cadena TeleSur.

El cambio en el panorama político abrió la puerta para que una nueva generación de líderes definan un curso distinto para América Latina. Esto ofrece una oportunidad a EE.UU. para reiniciar su relación con varios (países) vecinos que históricamente han considerado a Washington como la intervención imperial”, según el diario The New York Times.

“El cambio en el panorama político abrió la puerta para que una nueva generación de líderes definan un curso distinto para América Latina. Esto ofrece una oportunidad a EE.UU. para reiniciar su relación con varios (países) vecinos que históricamente han considerado a Washington como la intervención imperial”, escribe el rotativo.

Mapa de intervenciones militares de Estados Unidos en América Latina elaborado por SOA Watch.

 

La petición del The New York Times se une a la campaña internacional de desprestigio contra la izquierda latinoamericana y contra la Alternativa Bolivariana, iniciativa lanzada en 2004 por los entonces presidentes Fidel Castro, de Cuba, y Hugo Chávez, de Venezuela.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, ya denunció “la agresión interna y externa” del imperio estadounidense contra los gobiernos de América Latina y advirtió de que Washington, con sus ataques, intenta debilitar a los presidentes de los países progresistas. 

Asimismo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, alertó sobre un nuevo “Plan Cóndor” para desestabilizar a los gobiernos progresistas de la región, en alusión a la crisis política en Brasil que, de hecho, finalmente dio pie a la suspensión temporal de la mandataria del país Dilma Rousseff.

En esta misma línea, el papa Francisco hace pocos días mostró su preocupación por los “golpes de Estado blandos” que podrían estar ocurriendo en algunos países latinoamericanos, sobre todo, en Venezuela, Brasil, Bolivia y Argentina.

mpv/nii/

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