• Un trabajador vestido con traje protector y usando máscara frente al edificio dañado del reactor 3 de la central nuclear de Fukushima, en Japón.
Publicada: sábado, 12 de marzo de 2016 2:19

Los robots enviados para encontrar combustible altamente radiactivo en los reactores nucleares de Fukushima (Japón) han "muerto" y falta por finalizar una "pared de hielo" subterránea alrededor de la planta paralizada con intención de evitar que el agua subterránea se contamine.

Las autoridades todavía no saben cómo deshacerse de agua altamente radiactiva almacenada en un número cada vez más grande de tanques rodeando el lugar, según ha informado este vienes Reuters.

Hace cinco años, uno de los peores terremotos de la historia provocó un tsunami de 10 metros de altura que se estrelló en la central nuclear de Fukushima, Daiichi, causando múltiples derrumbes. Casi 19.000 personas murieron o desaparecieron y 160.000 perdieron sus hogares y medios de sustento con el terremoto y el tsunami.

Es extremadamente difícil acceder al interior de la planta nuclear (…) El mayor obstáculo es la radiación", dijo en una entrevista Naohiro Masuda, director de la clausura de la planta de Tepco.

Hoy, la radiación en la planta de Fukushima sigue siendo tan potente que se ha demostrado que es imposible acceder a sus entrañas para encontrar y eliminar los amasijos extremadamente peligrosos de barras de combustible fundidas, que pesan cientos de toneladas. Cinco robots enviados a los reactores no han podido regresar.

Un robot teledirigido para retirar las sustancias radiactivas en las planta nuclear de Fukushima.

 

El operador de la planta Tokyo Electric Power Co (Tepco), ha hecho algunos avances, como la eliminación de cientos de caminos de salida de combustible gastado en un edificio dañado. Pero la tecnología necesaria para establecer la ubicación de las barras de combustible fundidas en los otros tres reactores de la planta no se ha desarrollado.

"Es extremadamente difícil acceder al interior de la planta nuclear (…) El mayor obstáculo es la radiación", dijo en una entrevista Naohiro Masuda, director de la clausura de la planta de Tepco.

Las barras de combustible se fundieron a través de sus recipientes en los reactores, y nadie sabe exactamente donde están ahora. Esta parte de la planta es tan peligrosa para los humanos que Tepco ha estado desarrollando robots, que pueden nadar bajo el agua y sortear los obstáculos en túneles y tuberías dañadas para buscar las barras de combustible fundidas.

No obstante, tan pronto como se acercan a los reactores, la radiación destruye su cableado y los hace inútiles, causando largas demoras, aseveró Masuda.

Barcos japoneses intentan apagar el incendio provocado por terremoto en la planta nuclear de Fukushima en 2011.

 

Cada robot tiene que ser hecho a medida para cada edificio. "Se necesitan dos años para desarrollar un robot para una sola función", agregó.

Sin encontrar el combustible nuclear, resulta imposible calcular cuánto tiempo tardará la empresa en completar esta tarea, pero podría llevar entre 30 y 40 años.

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