“El anuncio de EE.UU. sobre la formación de un ejército fronterizo es una señal para Rusia, Turquía e Irán, de que (esta zona), de momento, es su territorio y que (Washington) está listo para actuar con firmeza”, ha indicado este martes Balmasov, experto del Instituto Nacional Ruso para Oriente Medio (Russian State Institute of Middle East, en inglés) a la agencia turca de noticias Anadolu.
Con su plan de adiestrar a unos 30.000 kurdo-árabes, ha planteado Balmasov, la llamada coalición contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) —liderada por Estados Unidos— persigue varios objetivos, entre los que destaca su intención de mostrar que sigue influyendo en la situación actual en Siria y su tentativa para “preservar la imagen de un líder fuerte”.
El experto, asimismo, ha atribuido la referida decisión al hecho de que el país norteamericano necesita el noreste sirio para establecer una base desde donde “pueda monitorear los terrenos circundantes, impedir que (el presidente Bashar) Al-Asad recupere el control total de Siria y proteger a las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS)”, a las que presta apoyo logístico y armamentístico.
El anuncio de EE.UU. sobre la formación de un ejército fronterizo es una señal para Rusia, Turquía e Irán, de que (esta zona), de momento, es su territorio y que (Washington) está listo para actuar con firmeza”, indica Serguéi Balmasov, experto del Instituto Nacional Ruso para Oriente Medio (Russian State Institute of Middle East, en inglés).
El especialista, del mismo modo, ha advertido de que, bajo tal plan, los grupos armados “irregulares” pasarán a convertirse en agrupaciones más grandes, que estarán integradas por los llamados rebeldes.
El plan, ha alertado Balmasov, además aupará a los kurdos para que tengan acceso a sus propios recursos financieros para organizar un estado independiente en el futuro, teniendo en cuenta que, por ahora, han capturado una cantidad suficiente de depósitos de gas y petróleo.
Rusia, Turquía e Irán, junto a Siria, han arremetido contra la formación de la llamada ‘fuerza de seguridad’. Para Damasco, cualquier ciudadano sirio que se una a esta milicia apoyada por EE.UU. pasará a ser considerado un “terrorista” y un “traidor” a la patria.
tqi/anz/tmv/rba
