Según ha informado la agencia de noticias estatal SANA, los militares sirios consiguieron ampliar la región bajo su control en los alrededores de la zona de amortiguación alrededor del aeropuerto militar de Al-Tifor (T-4) y las localidades en torno a Palmira, en el este de la provincia central de Homs, limítrofe con Irak.
Este alcance tiene lugar después de haber acabado con el último grupo de terroristas del EIIL (Daesh, en árabe) en el sureste de la cuarta estación desde la que se transfiere petróleo.
Una unidad militar siria, en cooperación con fuerzas de apoyo y respaldada por artillería y aviones de guerra, estableció el control sobre las áreas de Abu Tawala y Boyout Jarbou al-Izzo después de una feroz batalla con los terroristas en la que muchos de estos últimos han resultado muertos o heridos.
Las fuerzas sirias limpiaron la zona de una gran cantidad de explosivos y minas y comenzaron a perseguir a los terroristas que huían hacia el área de Al-Badiya. Además, una unidad del Ejército consiguió restablecer el control sobre unas colinas después de infligir grandes pérdidas a los terroristas en armamento y personal.
Entretanto, otra unidad militar junto a las fuerzas de apoyo ha realizado una operación militar contra varias congregaciones de terroristas de Daesh en la zona de Al-Maqaber en las afueras sureñas de la ciudad de Deir al-Zur, llegando a controlar así nuevos puntos tras haber acabado con la vida de grupos de extremistas.
En esta provincia oriental siria y en la misma jornada, seis bombarderos de largo alcance rusos han atacado algunas posiciones cruciales del EIIL. Los últimos días, la banda ultrarradical ha lanzado una gran ofensiva contra las posiciones de las tropas gubernamentales situadas en Deir al-Zur.
El presidente de Siria, Bashar al-Asad, ha prometido que el Ejército nacional exterminará a los terroristas atrincherados en el país y liberará cada pulgada de terreno que obra en manos de los grupos extremistas.
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