“Los habitantes del valle de Wadi Barada vuelven a la vida civil (...) Hasta la fecha, más de 2600 personas ya han normalizado su estatus”, ha informado el portavoz del centro ruso para la reconciliación en Siria, el coronel Alexandr Blinkov.
El militar ruso ha explicado que los habitantes de esta zona están recibiendo ayuda humanitaria y enseres de primera necesidad como alimentos y artículos médicos. Mientras los que se negaron a unirse al proceso de reconciliación se han refugiado en las zonas montañosas, desde donde continúan los bombardeos esporádicos en las zonas adyacentes.
Esta zona, cercana a la ciudad capitalina de Damasco y controlada en su mayoría por la ‘oposición’ armada siria y bandas terroristas takfiríes, es de suma importancia debido a que el agua potable de millones de residentes de Damasco proviene de esta región.
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