Cientos de personas, la mayoría refugiados sirios, intentan estos días cruzar la frontera a Grecia y Bulgaria, en suelo europeo. Pero se han topado con docenas de agentes bloqueándoles el paso a la región fronteriza.
Aksaray, es uno de los lugares de Estambul donde se concentran más sirios. Tantos que ya llaman a este sitio el ‘pequeño Alepo’ y cada vez se sueña más con dar el salto a Europa.
Con la frontera terrestre cerrada por los turcos, así como por Bulgaria vemos a muchos preparados con sus mochilas rumbo a la costa, desde donde intentarán, previo pago de unos 1.000 dólares, cruzar en barcas precarias hasta la costa griega. Cientos de personas han muerto en el mar en lo que va de año intentando llegar a Europa. ¿Pero qué les motiva a poner su vida en peligro?
Turquía, muy generosa, ha invertido 7.600 millones de dólares en atender a los refugiados sirios. Mucho más rácana ha sido la Unión Europea (UE), que según últimas noticias ha cambiado de actitud y ofrece compensaciones millonarias a Turquía a cambio de que retenga en su suelo a los migrantes. Nese Özgen vincula esta oferta a los intentos de Turquía de retener a los refugiados en su territorio.
Entidades como la Asociación de Solidaridad con solicitantes de asilo y migrantes tratan de resolver los problemas de este drama que ahora Occidente conoce directamente. Los analistas piden a Europa más compresión y esfuerzos por la que ya es la crisis de refugiados más grande desde la Segunda Guerra Mundial.
Lluís Miquel Hurtado, Estambul.
snf/mrk
