La delegación del Gobierno mexicano asistió a la audiencia en la comisión interamericana de DD.HH, para responder a los cuestionamientos sobre la investigación del caso de los cuarenta y tres estudiantes de Ayotzinapa.
Organizaciones de DD.HH. pretenden, a través del organismo regional, presionar al Gobierno mexicano sobre las desapariciones forzadas.
El caso de los cuarenta y tres estudiantes le trajo visibilidad a una problemática endémica, que según un informe se arrastra desde 1969.
El embajador mexicano ante la Organización de Estados Americanos (OEA) dijo que es importante la apertura que su Gobierno está haciendo a investigaciones externas.
La cantidad de desaparecidos ha originado una frase que le duele a la sociedad civil decirlo y al Gobierno escucharlo, que México se ha convertido en un mega cementerio, donde se vive entre los muertos.
Alfredo Miranda, Washington.
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