• El portavoz de la Cancillería de la República Islámica de Irán, Husein Yaber Ansari.
Publicada: jueves, 21 de abril de 2016 17:44

Irán ha acusado a EE.UU. del “robo” de sus fondos, dictaminando que casi 2 mil millones de dólares en activos del país persa congelados deben ser pagados a las familias de las llamadas “víctimas de terrorismo”.

“Esto es totalmente rechazable. Es un robo. Es como robar el dinero de Irán y lo condenamos”, ha aseverado este jueves el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Husein Yaber Ansari.

Se trata de la primera reacción de Teherán después de que el Tribunal Supremo de EE.UU. sentenciara el miércoles a favor del pago a estadounidenses “víctimas de terrorismo”, confiscando a Teherán casi 2 mil millones de dólares de fondos iraníes congelados.

Esto es totalmente rechazable. Es un robo. Es como robar el dinero de Irán y lo condenamos”, declara el portavoz de la Cancillería iraní, Husein Yaber Ansari.

El vocero iraní, que se encuentra en Nueva York, ha recalcado que la responsabilidad de la compensación e indemnización impuesta contra la República Islámica de Irán a través de esta sentencia recae sobre el Gobierno de los Estados Unidos.

El edificio del Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington.

 

Mediante un comunicado, el titular iraní ha considerado la emisión de este veredicto por parte del Tribunal Supremo de EE.UU. como "ridiculizar la justicia y la ley", al mismo tiempo que ha afirmado que está en contra de los principios básicos de las leyes internacionales.

Además, ha hecho hincapié en que el reciente fallo antiraní es una muestra clara de "la influencia del lobby sionista en el Gobierno estadounidense" y demuestra la continuidad de las medidas hostiles de Washington contra Teherán, provocando el aumento de la desconfianza de los iraníes ante EE.UU.

La decisión de la Corte pretende indemnizar a familiares de 241 militares estadounidenses que perdieron la vida en un atentado realizado en Beirut (capital libanesa) en 1983, del que Washington acusa a Irán y a los combatientes del Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

La República Islámica de Irán ha rechazado en reiteradas ocasiones toda implicación en los mencionados atentados, y advirtió en diciembre pasado a Washington de las perniciosas consecuencias que acarrearía la confiscación de fondos iraníes en beneficio de lo que llaman “víctimas de terrorismo”.

Estos fondos, pertenecientes al Banco Central iraní —institución que interpuso en octubre del año pasado un recurso de apelación ante el Tribunal Supremo de EE.UU., el cual fue rechazado por el ente estadounidense—, fueron congelados en virtud de sanciones antiraníes en 2008, implicando a diversos intermediarios financieros.

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