“Los acontecimientos en curso en Palestina y la resistencia de la juventud y del pueblo evidencian el inicio de una nueva intifada en reacción a las ofensivas del régimen de Israel y a la matanza de niños”, ha ratificado este jueves el titular del país persa en una rueda de prensa.
Los acontecimientos en curso en Palestina y la resistencia de la juventud y del pueblo evidencian el inicio de una nueva intifada en reacción a las ofensivas del régimen de Israel y a la matanza de niños”, ha declarado Husein Amir Abdolahian, vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos.
Abdolahian consideró que la violación sistemática de los derechos humanos en los territorios ocupados, la profanación de la Mezquita Al-Aqsa de Al-Quds (Jerusalén) y las maldades de los sionistas radican en la creación de problemas artificiales en el mundo islámico, la adopción de políticas imprudentes y la financiación del terrorismo en la región.

“Por desgracia, la destrucción de las infraestructuras de los países islámicos, el acompañamiento de algunos países a las estrategias del régimen sionista (de Israel) y la adopción de políticas belicistas se han convertido en un apoyo para los israelíes”, ha deplorado.
Amir Abdolahian ha observado que los cuidados médicos que reciben los terroristas de la región en hospitales israelíes y el martirio de los jóvenes palestinos en los últimos días ponen de manifiesto la esencia de las transformaciones en curso y desvelan las realidades escondidas, además de aclarar el deber del pueblo y de los Gobiernos de la región ante estas intrigas.
El diplomático iraní se ha mostrado confiado en que el Eje de la Resistencia de la región no permitirá que los crímenes de los takfiríes en Irak y en Siria, ni las fechorías de los sionistas en los territorios ocupados marginen la cuestión palestina.
De esta manera, Abdolahian ha recalcado que la República Islámica de Irán seguirá defendiendo con todas sus fuerzas los derechos del oprimido pueblo palestino y ha convocado a los musulmanes a apoyar la causa palestina.
Los territorios ocupados son escenario de una escalada de la violencia entre palestinos e israelíes, comenzada hace casi un mes, tras varios asaltos de militares del régimen de Tel Aviv y la profanación de la sagrada Mezquita Al-Aqsa por parte de los colonos israelíes.

Ante esta situación en la ocupada Cisjordania, la ciudad de Al-Quds y la Franja de Gaza, los dirigentes israelíes, en vez de obligar a sus tropas a dejar de lado la violencia, las animan a matar a los palestinos.
El miércoles, los palestinos se manifestaron en las ciudades cisjordanas de Ramalá y Beitolahm (Belén) en medio de un masivo despliegue de medidas de seguridad.
En lo que va de mes, al menos 31 palestinos, entre ellos varios menores de edad, han muerto y cerca de 4000 resultado heridos por disparos israelíes.
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