Más de 108 000 personas se congregaron en Tel Aviv, según medios locales que citan datos de la empresa CrowdSolutions.
Fuera de Tel Aviv también se registraron manifestaciones. Miles de personas han marchado en Haifa y en Hadera.
La protesta de esta semana se llevó a cabo horas después de los violentos enfrentamientos, estallados cuando la policía israelí intentó dispersar a un grupo de eritreos que boicoteó un evento en su embajada en Tel Aviv por su día nacional. La represión dejó al menos 160 heridos, ocho en estado grave.
El responsable del caos es Netanyahu
Al respecto, la líder de la protesta en Kaplan, Tel Aviv, Shikma Bressler, dijo que “el caos actual en Tel Aviv fue responsabilidad de Netanyahu. En 2018 hubo un acuerdo que podía devolver a la mayoría de los eritreos, y Netanyahu se retiró del acuerdo debido a los kahanistas racistas”.
“Alguien es el responsable del caos de hoy en Tel Aviv. En 2018 había un acuerdo para el retorno de la mayoría de los eritreos, pero Netanyahu se retiró por su racismo kahanista”, en referencia a la ideología racista y ultraderechista judía que impulsaba Meir Kahane.
35 semanas seguidas: protestas contra la revolución legal en decenas de centros https://t.co/ESDqlSYEnm @michalpeylan
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Otro orador en la manifestación de Tel Aviv, fue el exministro de asuntos judiciales Avi Nissenkorn, quien advirtió de que el régimen de Israel “está ante el precipicio de la dictadura” y, aludiendo que la reforma judicial amenaza la división de poderes, llamó a defender “la democracia”.
¿En qué situación está la polémica reforma judicial?
El régimen israelí vive una crisis monumental desde que Netanyahu planteó en enero un plan de reforma judicial para romper con lo que llama “excesivo poder” del estamento judicial y en especial del tribunal supremo, pero que para la oposición limitará el alcance de las sentencias, recortará las facultades del supremo y anulará su capacidad de veto a los ministros; además, el premier podrá evitar posibles condenas en los juicios que enfrenta por corrupción.
Tras la aprobación a finales del mes pasado de una ley clave de la reforma judicial —que limita la capacidad del tribunal supremo de revisar y revocar decisiones gubernamentales—, se espera una audiencia el 12 de septiembre, en la que la corte máxima analizará múltiples apelaciones contra la ley presentadas por la sociedad civil.
Por otra parte, si bien el parlamento está actualmente en receso hasta mediados de octubre, el gabinete de coalición de Netanyahu, integrado por partidos ultraortodoxos y ultranacionalistas, ha adelantado que planea seguir adelante con el resto de la legislación de la reforma.
ncl/rba
