Según informó el domingo la agencia oficial palestina de noticias WAFA, la ministra israelí del interior, Ayelet Shaked, ha estado presionando al régimen para que apoyara una ley que prohíbe a los palestinos de los territorios ocupados casados con palestinos que viven dentro de Israel unirse con sus cónyuges y familias.
Al respecto, un acérrimo opositor de la reunificación familiar de palestinos dijo que la ley se presentará nuevamente ante el parlamento del régimen israelí el miércoles para una votación, esperando que los legisladores esta vez confirmen la prohibición.
En julio del 2021, el parlamento israelí votó a favor de no renovar la ley, que se sometió a votación todos los años desde 2003 y se mantuvo constantemente.
La medida había abierto el camino para miles de palestinos que solicitaron a lo largo de los años unificarse con sus familias dentro de Israel o en el este de Al-Quds (Jerusalén) para exigir una revisión de su solicitud.
Sin embargo, Shaked, en su calidad de ministra del Interior, se ha negado a considerar cualquier solicitud desde que la ley fue derogada en julio pasado.
El informe ve la luz días después de que la oenegé pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) indicara que Israel ha sometido a los palestinos a un apartheid, un término que se usó históricamente para referirse al régimen de Sudáfrica que imponía expresamente la segregación racial y la dominación y opresión de un grupo racial por otro.
La organización ha resaltado que “las autoridades israelíes deben rendir cuentas por cometer apartheid” contra los palestinos, ya que constituyen “un crimen contra la humanidad, según las definiciones del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) y la Convención contra el Apartheid”.
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