Hussam Abu al-Rub, viceministro palestino de asuntos religiosos, ha anunciado este lunes que los colonos atacaron la mezquita después de la medianoche, pintaron lemas antipalestinos en hebreo y luego arrojaron bombas de fuego dentro, lo que causó la queme de parte de la estructura.
La mezquita, que se encuentra en la localidad de Al-Bireh, está en la cima de una colina frente a un asentamiento israelí. En una de sus paredes se lee el eslogan: “Un asedio a los árabes, no a los judíos”.
Según Abu al-Rub, una bomba incendiaria entró por una ventana y quemó parte del baño.
“Si la bomba incendiaria hubiera llegado al piso de alfombra de la sala de oración, la mezquita se habría quemado por completo. El régimen israelí es responsable del ataque porque son los que abrieron el camino para que los colonos tomen nuestra tierra y aterroricen a nuestra gente”, ha subrayado el funcionario palestino.
Los actos de vandalismo y violencia de colonos israelíes contra los palestinos, incluyen lugares sagrados musulmanes. Todo esto ocurre mientras los militares israelíes presencian los crímenes de los colonos y no se esfuerzan lo más mínimo en impedir que lleven a cabo estos actos vandálicos, dándoles así luz verde para repetir tales hechos.
La violencia de colonos incluso se ha intensificado luego de que las autoridades del régimen israelí anunciaran su decisión de proceder a la anexión de extensas partes de la ocupada Cisjordania.
Es más, colonos israelíes sacan provecho del brote del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, para aumentar ataques a palestinos en la ocupada Cisjordania, lo que sirve a Israel para anexarse ese territorio, tal y como alertó en pasado mayo la oenegé británica Oxfam.
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