El pasado 18 de mayo, las fuerzas populares conocidas como Al-Hashad Al-Shabi se hicieron con el control de la base aérea de Sahl Sinyar, a unos 65 kilómetros de la frontera siria.
Los extremistas takfiríes de Daesh sufren grandes pérdidas tanto en sus filas como materiales en los territorios que controla en Irak. Ayer jueves, Daesh trasladó su bastión a las afueras de Mosul (norte) por temor al avance de las fuerzas iraquíes.
El miércoles, el primer ministro de Irak, Haidar al-Abadi, llamó a los terroristas de EIIL a rendirse a sus fuerzas en Mosul a fin de que la justicia sea benévola con ellos.
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