Los terroristas hicieron explotar por control remoto una bomba atada a un niño de cuatro años, con lo que sus órganos quedaron destrozados, ha informado Yabar al-Mamuri, miembro de las fuerzas populares iraquíes.
Al-Mamuri ha añadido que la banda takfirí EIIL (Daesh, en árabe) había ejecutado al padre del niño una semana antes, tras acusarlo de estar vinculado a un ataque a uno de los puestos del grupo que acabó con la vida de dos terroristas.
alg/mla/rba
