El Organismo Legislativo accedió a utilizar el sistema de Guatenóminas para garantizar la transparencia de los salarios desde 2016, sin embargo, ahora, de la mano de Allan Rodríguez, dos veces presidente del congreso intentan abandonar ese sistema y utilizar otro que les pueda garantizar impunidad mediante la opacidad con la que se manejan los fondos de tan importante órgano, las plazas fantasma siguen siendo una constante.
A decir de analistas, las decisiones tomadas por el expresidente Allan Rodríguez y su junta directiva solo significan retrocesos en materia de transparencia en el gasto público.
Uno de los diputados de oposición tomó la palabra para decirle al ahora expresidente que diera marcha atrás con sus intenciones y le recordó que cuatro expresidentes del organismo legislativo están en la cárcel por las mismas conductas.
Quien impulsó los cambios y pidió que el Congreso se retirara de guatenominas como se le conoce al sistema de información pública se defendió aduciendo revanchismo político.
Las plazas que quedaron sin poderse fiscalizar obedecen a contratos por servicios, y se les denomina 029, de acuerdo a cálculos de asociaciones sociales de fiscalización solo el año pasado se infló por 3 veces lo contratado en 2020.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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