Las imágenes de un documental en donde se logra observar a niños trabajando en una finca de café en Guatemala encendieron las alarmas en cuanto a la explotación infantil, sin embargo el presidente Alejandro Giammattei negó tal extremo y se solidarizó con los cafetaleros.
En el mismo acto envió una iniciativa de ley al Congreso que estaba en suspenso desde hace 6 años.
Los legisladores le dieron el visto bueno a la iniciativa que se convertirá en ley próximamente, no sin antes explicar el porqué se tardó tanto tiempo.
Aunque otros aún consideran el trabajo de menores de edad como algo normal.
La realidad a tan solo kilómetros de la Ciudad de Guatemala es otra, no son jóvenes los que trabajan en la industria del café, la caña de azúcar o la pólvora, son niños que desde su primera infancia trabajan en las fábricas y que ha dejado cientos de muertos a lo largo de la historia o los marca de por vida.
A pesar de la evidencia, el presidente sostiene que no ha sabido de sanciones por parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hacia Guatemala en relación al trabajo infantil.
Uno de los artículos de la nueva ley establece un mínimo de edad para el trabajo consensuado que pasará de los 14 a los 16 años de edad.
Miguel Salay, Ciudad de Guatemala.
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