“Nuestra línea europea es muy clara en este sentido: más presión económica, más presión diplomática y unidad con nuestros socios regionales e internacionales”, ha afirmado este jueves la jefa de la Diplomacia europea, Federica Mogherini.
De esa manera, anuncia su decisión de proponer a los ministros de ese organismo internacional trabajar en los próximos días en imponer unas sanciones propias de la UE, para completar las que ya impone la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Pido “reforzar la presión económica contra Corea del Norte, apoyando una nueva resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) y adoptando medidas económicas más duras”, indica Mogherini a su llegada a una reunión en Estonia de ministros de Defensa y de Exteriores del bloque.
Nuestra línea europea es muy clara en este sentido: más presión económica, más presión diplomática y unidad con nuestros socios regionales e internacionales”, ha afirmado la jefa de la Diplomacia europea, Federica Mogherini.
Por otra parte, la máxima responsable de la Diplomacia de la Unión Europea ha exigido “evitar una espiral de confrontación militar que podría ser extremadamente peligrosa, no sólo para la región sino para el mundo entero”.
De ser aprobada la idea, las nuevas sanciones alargarán la lista de los embargos que se aplican en contra de Corea del Norte por su programa de misiles y sus pruebas de armas nucleares, mientras muchos otros países pueden resolver los conflictos mediante el diálogo.
Por su parte, las autoridades norcoreanas afirman que sus pruebas tienen carácter disuasivo y defienden su “derecho a la autodefensa” ante las “intenciones hostiles” de EE.UU. en su contra, como las maniobras militares conjuntas Washington-Seúl en la península de Corea.
bhr/ktg/hnb
