Según informaron fuentes gubernamentales, citadas ayer lunes por el diario español El País, la nación europea no había sido informada previamente a través de ningún canal de la retirada de estos misiles de largo alcance que se encuentran desplegados en la frontera turca desde hace más de dos años.
Estamos a la espera de mantener consultas con nuestros aliados antes de tomar una decisión", anunció un portavoz del Ministerio de Defensa español.
"Estamos a la espera de mantener consultas con nuestros aliados antes de tomar una decisión", declaró el lunes un portavoz del Ministerio de Defensa.
El diario español, comenta que aunque el Gobierno español no se pronunciase al respecto, se excluyó a Madrid al anunciar la decisión de retirada por parte de Washington y Berlín, de manera casi seguida, que, según indica, sugiere que se trate de una decisión coordinada, con razones políticas más que militares.
Estados Unidos y Alemania anunciaron durante el pasado fin de semana la retirada de sus sistemas defensivos de misiles Patriot en Turquía, que será entre octubre de 2015 y enero de 2016.
En circunstancias normales, estos misiles han de ser sustituidos por los de otros aliados, como hizo España en enero del año pasado al tomar el reemplazo de las baterías antiaéreas desplegadas por Holanda.
Las fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) intervienen desde 2012 en respuesta a una solicitud de Turquía bajo el argumento de enfrentar supuestas amenazas en sus fronteras colindantes con Siria. El alegato de esta petición fue rechazado por el Gobierno de Damasco.
EE.UU., Alemania y España son los únicos miembros de la OTAN que se encuentran actualmente en la zona fronteriza de Turquía.
La misión, por la parte española, empezó en enero del 2015, y aunque fue prevista para un año, este país se ha mostrado dispuesto a extenderla hasta el 2017, aunque según opinan los expertos, el que España se mantenga sola en la zona tras un retiro de los socios es posible.
El Ejército español mantiene desplegada en la zona una batería de misiles MIM-104C, con seis lanzadores, a unos 100 kilómetros de la frontera con Siria, cerca del aeropuerto de Adana, además de 155 militares.
Desde el inicio de la crisis siria en 2011, Turquía se cuenta entre los que desean el derrocamiento del Gobierno del presidente Bashar al-Asad, y, en este contexto, aduciendo el peligro que supone la crisis de su vecino para el territorio turco, levantó la preocupación de la OTAN que estacionó misiles en el sur cerca de la frontera con Siria.
Sin embargo, el pueblo turco en reiteradas ocasiones ha protagonizado marchas para repudiar el despliegue de misiles en su país.
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