• El ministro español de Economía, Luis de Guindos, en una rueda de prensa en Madrid (capital), 21 de julio de 2017.
Publicada: martes, 7 de noviembre de 2017 7:55
Actualizada: martes, 7 de noviembre de 2017 8:19

El Gobierno español reconoce que la crisis en Cataluña tendrá un impacto negativo de hasta medio punto de PIB sobre la economía del país europeo en 2018.

Así lo cuantificó el lunes el ministro de Economía, Luis de Guindos, que con esta cifra también reconoció que la deriva independentista de la Generalitat supondrá un coste de unos 130 euros por cada residente en España.

Hace unas semanas el Gobierno ya dejó en el 2,3 % la previsión de crecimiento para 2018. Fue en el cuadro macroeconómico que acompaña al borrador de presupuestos (sin cambios de política económica) remitido a la Comisión Europea, lo que entonces definió como “muy prudente”.

Pero este lunes, desde Bruselas, donde Guindos participó en la reunión de ministros del Eurogrupo, el responsable de Economía fue un paso más allá explicando cuál hubiera sido el crecimiento esperado sin los problemas derivados del choque independentista.

“Este año hemos previsto el 3,1 %. Y el que viene, si no hubiéramos tenido la cuestión catalana nos hubiéramos ido no al 2,6 %, sino al 2,7 % o 2,8 %. Calculamos, por tanto, un impacto de cuatro o cinco décimas”, afirmó.

De esta manera, y teniendo en cuenta que el Producto Interior Bruto (PIB) repuntará a niveles cercanos a los 1,2 billones de euros en 2018, el impacto máximo que espera el Gobierno es de unos 6000 millones de euros. Si la cifra se reparte entre los 46,5 millones de habitantes a los que asciende la población total de España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el resultado son esos 130 euros por persona.

Este año hemos previsto el 3,1 %. Y el que viene, si no hubiéramos tenido la cuestión catalana nos hubiéramos ido no al 2,6 %, sino al 2,7 % o 2,8 %. Calculamos, por tanto, un impacto de cuatro o cinco décimas”, precisó el ministro de Economía de España, Luis de Guindos.

Y la factura podría ser incluso mayor porque, sin duda, la previsión de impacto del Gobierno es una de las más moderadas de cuantas se han ofrecido en las últimas semanas. Ayer mismo, BBVA Research rebajó las previsiones de crecimiento para España en 2017 y 2018 al 3,1 % y el 2,3 %, respectivamente, y añadió que, si no se soluciona en el corto plazo, la factura de la crisis en Cataluña podría rondar los 13 000 millones.

“De prolongarse la incertidumbre observada en octubre hasta finales del mes de diciembre, el PIB de 2018 podría ser entre un 0,2 % y un 1,1 % inferior respecto a lo que se hubiera observado en un escenario sin tensiones”, afirmó el equipo de estudios de la entidad bancaria.

Este complejo contexto tendrá, forzosamente, un efecto negativo también en el déficit. España mantiene que se reducirá al 3,1 % este ejercicio, como estaba pactado, y que el año que viene se bajará sin problemas al 2,2 %. 

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