Un Congreso que no será fácil para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un país dividido políticamente.
Los reyes, acompañados de sus hijas, llegaron este jueves al Congreso de los Diputados, en Madrid. Presidieron la ceremonia solemne de apertura de la legislatura, un acto que ha estado pendiente casi un año, por la falta de acuerdo entre los partidos políticos.
En su discurso, el rey Felipe Sexto dijo que la falta de acuerdo para la investidura generó "inquietud y malestar" en la sociedad. Afirmó que la crisis de gobernabilidad se resolvió, finalmente, con diálogo. Así, pidió a los diputados que practiquen el "diálogo permanente" para resolver los problemas.
El monarca, además, pidió lucha firme contra la corrupción. Reconoció que este problema ha indignado a la opinión pública del país.
Tras la ceremonia de apertura, los diputados asistieron al saludo a los reyes, pero los parlamentarios de Unidos Podemos se negaron a saludar a la familia real. Argumentaron que estos protocolos no son sensatos para una España del siglo 21.
Los cuatros próximos años no serán fáciles para el Gobierno de Mariano Rajoy en el Congreso, ya que no goza de mayoría absoluta y enfrentará una fuerte oposición, tanto por parte del PSOE como de Unidos Podemos.
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