Diplomáticos del organismo y expertos apuntan a que la agenda saudí prevalecerá en el tratamiento de conflictos como los de Siria y Yemen.
Los delegados permanentes de la Liga Árabe se han reunido para preparar la cumbre de ministros de Exteriores del próximo jueves. En el orden del día, figura una declaración de apoyo al Gobierno de Unidad Nacional libio auspiciado por la ONU, como fórmula para enfriar las violentas luchas de poder en el país norteafricano. El grueso del debate girará en torno a los conflictos de Siria y Yemen.
Fundada hace más de siete décadas la Liga Árabe se encuentra en horas bajas. Lo admiten diplomáticos adscritos al organismo, quienes ven que la expansión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) compromete su propia existencia.
Rocío López, El Cairo.
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