• El secretario de Guerra, Pete Hegseth, en el patio del Pentágono, 11 de septiembre de 2026. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 8 de noviembre de 2026 23:39

Los legisladores de Estados Unidos exigen la destitución del jefe del Pentágono por su “guerra de agresión irresponsable” contra Irán.

El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Hakeem Jeffries, ha declarado que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, “debe irse”, al acusarlo de abusar de su poder y orquestar una costosa guerra de agresión contra la República Islámica de Irán que ha perjudicado económicamente al pueblo estadounidense y no ha contribuido a ningún interés legítimo en materia de seguridad.

En una entrevista concedida el domingo a ABC News, Jeffries, quien está llamado a convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara de Representantes tras los avances demócratas en las elecciones de mitad de mandato, afirmó que respalda firmemente una próxima resolución para iniciar un proceso de destitución contra el jefe del Pentágono.

“El llamado secretario de Defensa ha abusado de su poder, socavado nuestra seguridad nacional y orquestado esta irresponsable y costosa guerra contra Irán, que ha disparado los precios para los estadounidenses y ha hecho que el país sea menos seguro”, declaró Jeffries. “Pete Hegseth debe irse”.

El dirigente demócrata añadió que su partido pretende dar prioridad al fin de la guerra estadounidense-israelí contra Irán cuando consiga un mayor control del Congreso.

“Queremos impulsar medidas como poner fin a esta irresponsable y costosa guerra contra Irán, que ha encarecido demasiado la vida”, afirmó. Jeffries pronosticó que la iniciativa contará con un “respaldo extraordinariamente amplio” entre los demócratas de la Cámara de Representantes cuando los legisladores regresen esta semana a Washington.

 

La iniciativa ha suscitado críticas de ambos partidos. El representante republicano saliente Thomas Massie, de Kentucky, tiene previsto presentar nuevamente una resolución de destitución a partir del lunes, con varios artículos que acusan a Hegseth de violar la Resolución sobre Poderes de Guerra al participar en hostilidades no autorizadas contra Irán.

Unas anteriores iniciativas de destitución promovidas por legisladores demócratas, entre ellos las representantes Yassamin Ansari y Brittany Pettersen, acusaban a Hegseth de ordenar ataques ilegales, poner en peligro a las tropas estadounidenses y contribuir a causar víctimas civiles en Irán, incluidos los ataques denunciados contra infraestructuras civiles.

Por separado, el senador demócrata Jack Reed ha calificado a Hegseth de “no cualificado”, tanto desde el punto de vista operativo como en el plano del temperamento, y ha afirmado que ha convertido el Pentágono en un instrumento político, por lo que ha llegado el momento de que dimita.

El representante Jake Auchincloss ha calificado a Hegseth de “no cualificado e incompetente” desde el primer día y ha señalado que deberían iniciarse procedimientos de destitución si las investigaciones así lo justifican.

El demócrata Adam Smith, miembro de mayor rango de su partido en la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, ha manifestado su disposición a impulsar la destitución tanto de Trump como de Hegseth por la gestión de la guerra.

La recién elegida representante demócrata Nancy Lacore, vicealmirante retirada de la Armada a quien Hegseth destituyó el año pasado durante una purga de altos mandos militares, ha situado el fin de la guerra como su máxima prioridad.

En declaraciones al programa Face the Nation, de CBS, Lacore afirmó que la guerra “ha disparado extraordinariamente los costes en todo el distrito y el país”.

Calificó a Hegseth como “el secretario menos cualificado que ha tenido este país” y añadió que “ha causado un daño considerable a nuestro país, nos ha puesto en peligro y ha perjudicado la preparación operativa de todas nuestras fuerzas armadas”.

Preguntada por las posibles causas que justificarían un proceso de destitución, Lacore respondió que la propia guerra es “extremadamente perjudicial para nuestro país” y que puede vincularse con fallos estratégicos más amplios y deficiencias en la preparación militar bajo el liderazgo de Hegseth. También señaló que nunca recibió explicación alguna sobre los motivos de su propia destitución.

La creciente reacción adversa en el ámbito interno se produce mientras la guerra estadounidense-israelí contra Irán no ha logrado sus objetivos declarados, al tiempo que ha provocado un aumento de los precios de los combustibles y de los bienes de consumo para los estadounidenses y ha expuesto a las fuerzas estadounidenses a riesgos prolongados.

Los críticos de todo el espectro político consideran ahora que la guerra constituye un error de cálculo estratégico motivado por consideraciones políticas y no por el interés nacional, y señalan a Hegseth como una de las principales figuras que deben rendir cuentas.

hnb