• El ex primer ministro israelí Menachem Begin (drcha.) y el expresidente estadounidense Jimmy Carter.
Publicada: lunes, 23 de septiembre de 2019 2:27

El Gobierno del expresidente EE.UU. Jimmy Carter encubrió la prueba nuclear realizada por Israel en las Islas del Príncipe Eduardo en 1979, según un informe.

El doble destello de la explosión de la bomba de hidrógeno fue detectado por un satélite estadounidense, pero Washington descartó entonces oficialmente que se tratara de un ensayo nuclear registrado el 22 de septiembre de 1979 entre Sudáfrica y la Antártida, ha indicado este domingo la revista estadounidense Foreign Policy en un artículo.

Coincidiendo con el 40.º aniversario del conocido como Incidente Vela, la revista ha reunido a científicos, académicos, antiguos cargos del Gobierno y expertos nucleares para analizar los documentos y datos desclasificados.

Foreign Policy enumera varios argumentos que confirman la teoría de que el régimen de Israel fue responsable de la prueba nuclear.

Para dar crédito a la afirmación de que era Israel, la revista estadounidense señala que después de la guerra de Yom Kipur en 1973, “los principales líderes israelíes y sus asesores nucleares reconocieron que su pequeño arsenal nuclear era inapropiado”.

De haber reconocido que era un ensayo israelí, la Ley de Control de Exportación de Armas hubiera obligado a Carter a imponer sanciones automáticas al tratarse de un régimen no autorizado por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

La Administración (de Jimmy) Carter tenía tanto miedo a aplicar el Tratado de Prohibición Parcial de Ensayos contra Israel que hizo lo que pudo para borrar u ocultar las pruebas de la detección de este ensayo”, según la revista estadounidense Foreign Policy.

 

La postura oficial de Washington fue refrendada por una comisión para examinar los datos que en mayo de 1980 informó de que “nuestra conclusión colectiva es que la señal del 22 de septiembre probablemente no se debió a una explosión nuclear”.

Mientras tanto, Carter sabía la verdad y en su diario escribió en 1980 que “nuestros científicos tienen cada vez mayor certeza de que los israelíes realizaron un ensayo nuclear en el océano cerca del extremo sur de África".

“La Administración Carter tenía tanto miedo a aplicar el Tratado de Prohibición Parcial de Ensayos contra Israel que hizo lo que pudo para borrar u ocultar las pruebas de la detección de este ensayo”, según Foreign Policy.

Los gobiernos posteriores, demócratas o republicanos, también mantuvieron esta política y aún hoy el Gobierno estadounidense, presidido por Donald Trump, sigue sosteniendo que no sabe nada sobre armas nucleares israelíes.

Israel, que no ha firmado el TNP, no habla de su programa de armas nucleares ni siquiera admite su existencia. De acuerdo como un correo electrónico filtrado, el régimen de Tel Aviv posee al menos 200 ojivas nucleares.

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Israel esconde sus bombas nucleares en las instalaciones nucleares de Dimona, en el sur de los territorios ocupados palestinos. El programa nuclear israelí ha sido un secreto a voces desde que un técnico descontento, identificado como Mordejái Vanunu, revelara la naturaleza de las instalaciones nucleares del régimen en 1986.

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