• Sistema de lanzamisiles múltiples estadounidense MLRS.
Publicada: lunes, 19 de junio de 2017 8:30
Actualizada: lunes, 19 de junio de 2017 12:33

El Ejército de EE.UU. pretende incluir en sus arsenales la versión actualizada del sistema de misiles DeepStrike, y para ello ha contratado a la empresa Raytheon.

En un informe publicado el pasado 14 de junio, la revista estadounidense The National Interest comunica de que dicha corporación industrial de defensa está desarrollando una nueva potente arma para el Ejército de EE.UU., por un valor de 116,6 millones de dólares, en el marco del “programa LRPF” ( siglas de Long-Range Precision Fires).

Conforme al artículo, redactado por el experto en temas militares Dave Majumdar, se trata de un proyecto destinado a desarrollar misiles tierra-tierra que puedan alcanzar objetivos terrestres a una distancia de hasta 499 kilómetros y que sustituirían al actual sistema de misiles tácticos.

Con este alcance, el nuevo misil estadounidense no supondría una infracción del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio de 1987 (INF, por sus siglas en inglés), que prohíbe todos los misiles de crucero con base en tierra con un alcance de entre 500 y 5500 kilómetros. El tratado fue un referente para el control de armas en los últimos años de la Guerra Fría.

De acuerdo con el medio, el sistema DeepStrike es capaz de disparar dos proyectiles desde una sola plataforma de lanzamiento, lo cual recorta los gastos e incrementa su efectividad.

Estos misiles modernizados brindarán a los militares estadounidenses una “ventaja” en el campo de batalla contra los enemigos, puntualizó, por su parte, el representante de Raytheon, Thomas Bussing, citado por The National Interest.

“En el caso de que el sistema DeepStrike tenga éxito, el Ejército de EE.UU. contará con una nueva y potente capacidad, lo que, en cierto modo, sería la respuesta de EE.UU. a los misiles balísticos rusos Iskaner-M”, agrega.

En el caso de que el sistema DeepStrike tenga éxito, el Ejército de EE.UU. contará con una nueva y potente capacidad, lo que, en cierto modo, sería la respuesta de EE.UU. a los misiles balísticos rusos Iskaner-M”, según la revista The National Interest.

 

Los misiles Iskander-M reemplazaron a los OTR-23, conocidos, asimismo, como SS-23 Spider, prohibidos conforme al tratado INF.

En la actualidad Rusia ha desplegado varias baterías de estos potentes misiles balísticos en el enclave de Kaliningrado, entre Lituania y Polonia, hecho que inquieta a los países integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

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