• Muhamad Ali Junior, hijo de la fallecida leyenda del boxeo Muhamad Ali, llega al Capitolio en Washington (EE.UU.), para hablar sobre los decretos migratorios del presidente Donald Trump, 9 de marzo de 2017,
Publicada: viernes, 10 de marzo de 2017 2:55

Uno de los nueve hijos del legendario boxeador Mohamad Ali puso el jueves todo el peso de su nombre contra la política migratoria del presidente Donald Trump.

Mohamad Ali Junior, ciudadano estadounidense de 44 años, cuya notoriedad pública solo proviene de su ilustre padre, de quien se mantuvo distante por parte importante de su vida, narró ante el Congreso de Estados Unidos como fue retenido en un aeropuerto después de decir que era musulmán.

Al retornar a Estados Unidos proveniente de Jamaica en compañía de su madre, Khalila Chamacho-Ali, fue retenido por agentes migratorios en el aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, días después de que el presidente Trump firmara decretos bloqueando el ingreso al país a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana.

Esto es inaceptable. Yo nunca me he sentido tan incómoda por estar en mi propio país", dijo Mohamad Ali Junior, hijos del legendario boxeador Mohamad Ali.

El caso se tornó en un escándalo porque el agente de migración en el aeropuerto le preguntó a Ali Junior cuál era su religión.

"Soy musulmán", respondió, provocando una reacción en cadena que terminó una hora y 45 minutos más tarde, cuando él y su madre recibieron luz verde para ingresar a su propio país.

"Tuve la impresión de estar nuevamente en el entierro de mi padre. No sabía que decir", contó Ali Junior ante el Congreso estadounidense.

 

Los agentes de la aduana en el aeropuerto "vieron que no era negro y musulmán, y pensaron que yo era un terrorista", dijo Ali Junior, quien reclamó que había mostrado su pasaporte estadounidense a los funcionarios aduaneros. El episodio "me hace pensar que estamos retornando a la esclavitud, y eso está equivocado", dijo.

Ali Junior y su madre fueron invitados a prestar testimonio ante el Congreso por legisladores del partido demócrata, quienes sostienen que tanto el decreto migratorio firmado por Trump en enero (bloqueado por la Justicia) y el de esta semana son anti musulmanes.

Camacho-Ali, aseguró por su parte, que nunca pasó por una situación similar en su país. "Esto es inaceptable. Yo nunca me he sentido tan incómoda por estar en mi propio país", dijo.

Después de que la Justicia estadounidense frenara el primer veto migratorio de Trump, que prohibía la entrada al país norteamericano a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana (Yemen, Sudán, Libia, Siria, Somalia, Irak e Irán), el mandatario emitió una nueva orden ejecutiva con el objetivo de vetar durante 90 días la entrada de personas de los mismos países, pero esta vez excluyendo a Irak.

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