• Agentes de inversión trabajan en la Bolsa de Nueva York (NYSE) el primer día de negociación del año, 3 de enero de 2017.
Publicada: martes, 3 de enero de 2017 19:07

A primera vista, y sin bola de cristal, el panorama económico global de 2017 luce problemático, por usar un adjetivo caritativo.

Y es que al estancamiento global y la persistente resaca del estallido financiero de 2008, el nuevo año le sumará la turbulencia política de Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

El republicano Donald Trump asumirá la Presidencia de EE.UU. el 20 de enero con una agenda proteccionista y una retórica diplomática que, en el mejor de los casos, resulta imprevisible, y en el peor, incendiaria.

Por su parte, la negociación para la separación del Reino Unido de la UE, el brexit, debería comenzar a finales de marzo. Y ese mismo mes Holanda y Francia celebrarán elecciones generales que pueden ser tan decisivas para el futuro de la UE como las que enfrentará Alemania en septiembre.

En medio de tanta incertidumbre no sorprende que los principales organismos multilaterales y las consultoras privadas bajaran las proyecciones de crecimiento para 2017, las que ahora se sitúan en torno al 2 y el 3 %.

Trump: las promesas y la realidad

Donald Trump fue electo con una plataforma antiglobalizadora y antimigración, pero aun nadie sabe si su proteccionismo será mucho más retórico que real. En campaña habló de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá (TLCAN) y de eliminar el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés).

Según Mike Jakeman, analista global de la unidad de inteligencia del semanario The Economist, el principal peligro para la economía mundial es la suerte del TLCAN.

El comercio mundial patas arriba

Swati Dhingra, especialista en comercio de la London School of Economics, pone el acento en otro peligro.

"Lo más grave sería una guerra comercial de Estados Unidos con China en caso de que imponga aranceles y que China apele ante la Organización Mundial del Comercio (OMC)", le dijo Dhingra al dominical británico The Observer.

 

La (des) Unión Europea

2017 tiene dos bombas de tiempo: las elecciones de marzo de Holanda y Francia, que para algunos penden como una espada de Damocles sobre el futuro de la UE, después de que el referendo británico dejara en claro un malestar con el bloque. Cabe destacar, además, el surgimiento de un movimiento de derecha antimigratorio en Alemania y el recién celebrado referéndum en Italia.

"A falta de un plan coherente, el peligro de una crisis existencial que termine con el proyecto paneuropeo es fuerte. Y el impacto económico de la desintegración del mayor bloque comercial del mundo sería muy grande", le dijo Dhingra a BBC Mundo.

¿Y América Latina?

A mediados de diciembre la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló, en su último informe de 2016, que "tras dos años seguidos de contracción, América Latina y el Caribe tendrán en 2017 un modesto crecimiento del 1,3 %", es decir, menor al 1,5 % calculado previamente.

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