Durante este encuentro celebrado en un pequeño salón contiguo al Aula Pablo VI, ambas partes, tras ofrecer los regalos, han abordado durante una hora sobre los asuntos de interés común.
Tras la visita, los dos dirigentes han aparecido juntos durante un minuto ante las cámaras. Luego, el mandatario cubano ha explicado a los periodistas que ha agradecido al Papa su contribución al proceso de reanudación de los lazos bilaterales entre La Habana y Washington, anunciada en diciembre pasado.
En esta visita, a la que asistió también el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, han estudiado los detalles del próximo viaje del pontífice al país centroamericano, previsto para septiembre del año en curso, desde donde viajará a Nueva York, EE.UU., para hablar ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Francisco será el tercer pontífice que visita Cuba, después de Juan Pablo II en 1998 y Benedicto XVI en 2012.
El jefe del Ejecutivo cubano ha cerrado su viaje a Italia con una reunión con el primer ministro del país europeo, Matteo Renzi.
Durante esta entrevista, Castro ha discutido sobre la presencia de su nación en la lista de países que favorecen el terrorismo. En este contexto, ha recalcado que su país nunca debería haber sido incluido en semejante listado.

La salida de Cuba de dicha lista forma parte del histórico anuncio que hizo el mandatario estadounidense Barack Obama en diciembre de 2014 para el restablecimiento de las relaciones bilaterales con el país caribeño, rotas desde hace casi medio siglo.
Desde esta histórica decisión, el proceso para acercar posturas entre Washington y Cuba va viento en popa. Al respecto, las partes se han reunido varias veces y también ha habido gestos positivos como la reunión de Obama y Castro mantenida en abril en el marco de la cumbre de Panamá y el posterior respaldo del presidente norteamericano al retiro de Cuba de la lista norteamericana de países promotores del terrorismo.
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