En un vídeo filtrado del incidente, publicado este jueves, se observa cómo decenas de soldados, corriendo y gritando, arrojan sus maletas, dañan el equipamiento existente en el centro militar, rasgan las banderas, y de este modo, provocan caos en el complejo de dormitorios de la base.
El periódico Yedioth Ahronoth ha escrito que la llamada brigada golani de la infantería israelí ha abierto una investigación sobre lo ocurrido.
El ejército de la entidad israelí ha expresado su descontento por la acción, y aseverado que tratará a estos soldados según las leyes. Además, ha catalogado el suceso como un “comportamiento peligroso”.
Según su informe, como resultado de este motín, 6 soldados y 3 entrenadores han sido privados del curso de entrenamiento y el comandante de esta brigada también ha sido castigado.
Hasta el momento, no se ha revelado el nombre de la base militar que presenció el motín, tampoco se ha determinado su motivo y ni el ejército ni el ministerio de asuntos militares del régimen israelí han comentado al respecto.
El ejército israelí afronta diferentes problemas. El robo o la venta de las armas en el mercado negro, el suicidio de los soldados, la corrupción moral y los delitos sexuales han experimentado un aumento significativo en los últimos años entre las fuerzas militares israelíes.
A todo esto se suma, el paro de los militares que evitan servir al régimen en protesta contra las políticas dictatoriales y las reformas impulsadas por el extremista gabinete del primer ministro Benjamín Netanyahu
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