“La represión que ejercieron contra los maestros y profesores tuvo el objetivo de reprimir la palabra. Buscó que no se pueda debatir que lo que están ofreciendo como aumento a los docentes está 2 mil o tres mil pesos por debajo de la línea de pobreza. No quieren que se discuta públicamente el recorte a los presupuestos educativos. Se la pasan hablando de diálogo, pero su acción política permanente es la confrontación y la represión”, sostuvo el lunes el representante del Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (Suteba), Roberto Bardel.
El paro que se iniciará desde este martes fue convocado por los cinco sindicatos nacionales y acompañado por diversas organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos y pide al Gobierno la paritaria nacional docente.
La represión que ejercieron contra los maestros y profesores tuvo el objetivo de reprimir la palabra. Buscó que no se pueda debatir que lo que están ofreciendo como aumento a los docentes está 2 mil o tres mil pesos por debajo de la línea de pobreza. No quieren que se discuta públicamente el recorte a los presupuestos educativos. Se la pasan hablando de diálogo, pero su acción política permanente es la confrontación y la represión”, sostuvo Roberto Bardel, titular de Suteba.
El ministro argentino de Educación, Esteban Bullrich, reaccionó a la decisión de los gremios y recurrió a justificar el ataque violento de los agentes policiales contra los profesores que intentaban instalar una escuela itinerante de forma pacífica frente al Congreso en Buenos Aires, la capital.
“Hubo un grupo de policías que hicieron cumplir la ley. ¿Y frente a eso llaman a un paro nacional?”, se quejó para luego advertir que “no se puede seguir de esta manera. Tenemos que llamar a ese diálogo, se tiene que terminar de resolver el conflicto, este no es el camino”.
Sus llamados a la negociación paritaria se producen en una circunstancia que él desde enero no recibe a los gremios, ni responde sus pedidos de audiencia.
Los docentes afirman que la posición del Gobierno se opone a una respuesta democrática a la protesta y denuncian que la represión no es una esencia de la política y que donde hay política nunca hay violencia.
Los primeros 16 meses del Gobierno del presidente argentino, Mauricio Macri, se han caracterizado por el despido de trabajadores, el aumento en las tarifas de los servicios públicos y una inflación que bordea el 40 %, entre otras crisis que han terminado en gran cantidad de manifestaciones en rechazo a su gestión.
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