México se ha convertido en un verdadero muro para la migración centroamericana y en el primer semestre del año se registran cifras récord de deportaciones desde ese país. Para el caso de El Salvador, las autoridades mexicanas han enviado de vuelta a más de 15.430 salvadoreños.
En el análisis del Instituto Salvadoreño del Migrante, México intensificó los operativos para frenar la migración debido a la presión política de Washington con el fin de reducir el número de migrantes que intentan llegar a EE.UU.
Tanto migrantes como organismos de apoyo a estas personas consideran que tras el mayor control migratorio en México se está empujando a los viajeros a buscar rutas más peligrosas en su camino a EE.UU., lo que les expone a más abusos y a vulneraciones de sus derechos humanos.
Las cifras de deportados muestran que el 'aumento repentino' de la migración en 2014 no ha terminado. Una cantidad enorme de salvadoreños sigue migrando, en gran parte huyendo de la violencia, sólo que ahora es México quien los detiene en lugar de hacerlo EE.UU.
Vladimir Chamorro, San Salvador.
xsh/nal
