Más de 200 palestinos, entre abogados, activistas y parlamentarios, se congregaron frente al centro médico Barzilai, en Ashkelon, situada a 73 kilómetros al sudoeste de Al-Quds (Jerusalén), para reclamar el fin de la alimentación forzosa a Mohamad Aalan, un preso palestino en huelga de hambre que está hospitalizado en ese centro.
Nosotros teníamos permiso para manifestarnos y ellos no. Nosotros estamos respetando las leyes, en cambio ellos han roto todas las reglas”, denunció uno de los abogados árabes.
Entre tanto, decenas de israelíes radicales protagonizaban otra manifestación con lemas racistas como “muerte a los árabes” y “EIIL (Daesh, en árabe) debería decapitaros”.
Ambas agrupaciones luego se encontraron y dieron lugar a un violento enfrentamiento, en el que hubo intercambio de piedras.
Por su parte, la policía del régimen de Tel Aviv intervino y recurrió a usar cañones de agua para dispersar a los manifestantes. Al menos cinco personas, incluidos dos israelíes, resultaron arrestadas.
Aún así, los manifestantes palestinos se negaron a dejar las protestas. “Nosotros teníamos permiso para manifestarnos y ellos no. Nosotros estamos respetando las leyes, en cambio ellos han roto todas las reglas”, denunció uno de los abogados árabes.

Aalan inició hace casi 60 días una huelga de hambre en señal de protesta contra su detención administrativa y su encarcelamiento ilegal desde el pasado mes de noviembre.
El abogado palestino es uno de los primeros reclusos palestinos a los que se les ha aplicado la reciente polémica ley israelí de alimentar por la fuerza a los presos.
El pasado 8 de agosto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) repudió la decisión israelí de alimentar forzosamente a presos, tachándola de “un trato cruel, inhumano y degradante”.
Actualmente hay 396 palestinos en situación de ‘detención administrativa’, eufemismo que aplica el régimen de Israel para mantener a una persona en prisión, saltándose la ley, es decir, sin el derecho a que el detenido se someta a un juicio o tenga acceso a un abogado.
La semana pasada, alrededor de 120 presos palestinos iniciaron una huelga de hambre en protesta por las "medidas humillantes" de las autoridades penitenciarias israelíes, como irrupciones violentas en sus secciones e inspecciones intrusivas a los prisioneros.
Al menos 6500 palestinos se encuentran prisioneros en 22 cárceles israelíes en condiciones infrahumanas, según estima el Comité para Asuntos de los Prisioneros Palestinos.
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