Las exportaciones de armas en Alemania crean serios conflictos. Eso ocurre entre el Gobierno y la oposición por autorizar el envío de armas a países con problemas de derechos humanos. Ahora, además, entra en juego un tercer factor: la exportación ilegal de los fabricantes.
Un claro ejemplo, dicen, lo encontramos en Arabia Saudí que recibe armas germanas con las que masacra al pueblo de Yemen.
La ley alemana prohíbe la exportación de armas a países en conflicto. Se exporta preferentemente a aliados miembros de la Unión Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Sin ir más lejos, Alemania ha acordado esta semana la venta de cuatro barcos patrulleros al régimen de Israel. A pesar del dinero y los intereses geopolíticos que mueve el negocio de las armas, el Gobierno no cuenta ni con el apoyo de la ciudadanía ni de la oposición en estos tratados secretos y, que a la vista está, se escapan en muchas ocasiones de la legalidad.
Montse Mondelo, Berlín.
xsh/nii/
