"El nuevo acuerdo garantizará un suministro estable de combustible nuclear y una gestión más eficiente del combustible gastado, abriendo nuevas áreas en las que ambas partes podrán colaborar en terceros países e impulsando también los negocios surcoreanos y estadounidenses", explicó el ministro surcoreano de Asuntos Exteriores.
El nuevo acuerdo garantizará un suministro estable de combustible nuclear y una gestión más eficiente del combustible gastado, abriendo nuevas áreas en las que ambas partes podrán colaborar en terceros países e impulsando también los negocios surcoreanos y estadounidenses", explicó el canciller surcoreano.
Dicho acuerdo firmado el lunes en Washington, capital estadounidense, permite a Seúl iniciar la investigación de la tecnología de piropreocesamiento para el reciclado del combustible nuclear gastado y producir uranio de bajo enriquecimiento (LEU).
Además, Estados Unidos, en virtud del pacto, ofrecerá garantías necesarias con la intención de suministrar reservas estables de combustible para los reactores nucleares de Corea del Sur.
Aunque este acuerdo de cooperación de energía nuclear civil sigue prohibiendo a Corea del Sur el reprocesamiento y enriquecimiento, tiene mucha importancia para Seúl, dado que el país norteamericano desde hace muchos años había prohibido la producción del combustible nuclear en territorio surcoreano bajo el pretexto de los riesgos de proliferación.
La entrada en vigor de esta revisión del acuerdo, alcanzado en abril tras cuatro años de negociaciones (2010-14), requería de la ratificación de ambas naciones: La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, lo aprobó el 9 de junio durante la sesión de su gabinete y el presidente de EE.UU., Barack Obama, dio luz verde la semana pasada.

Corea del Sur cuenta con 23 centrales nucleares que cubren cerca de un tercio de su demanda energética.
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