“No habrán esas denominadas ‘bombas’ en el legislativo, al contrario nos prepararemos para derrumbar propuestas y medidas en contra de la marcha de la economía y colaboraremos con el ejecutivo federal”, afirmó el martes Calheiros.
No habrán esas denominadas ‘bombas’ en el legislativo, al contrario nos prepararemos para derrumbar propuestas y medidas en contra de la marcha de la economía y colaboraremos con el ejecutivo federal”, afirmó Renan Calheiros.
En este contexto, aseguró que “no está a favor ni en contra del Gobierno”, sino a favor del progreso de la sociedad.
En alusión a un encuentro mantenido el domingo con el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, expresó su respaldo a la propuesta de poner fin a la guerra fiscal entre los estados y tomar medidas que “no agraven la complicada situación económica”.
"Caminamos con la debida independencia de poderes (...) vamos a seguir criticando, señalando los errores, pero fundamentalmente, colaborando con el país", así se mostró contrario a la posición del presidente del otro órgano legislativo, la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que según medios locales, tiene previsto plantear junto con la oposición un juicio político contra la presidenta, Dilma Rousseff.

Cunha, también, propone estudiar en apenas dos sesiones legislativas las cuentas públicas de los gobiernos anteriores, de Itamar Franco (1992-1995), de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) y de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), con miras a discutir a finales de este mes el balance financiero de 2014 de Rousseff.
Hasta el momento varios funcionarios brasileños han sido detenidos por estar supuestamente involucrados en la red de corrupción en Petrobars, entre ellos tres exdiputados pertenecientes a diferentes partidos del país, el tesorero del gobernante Partido de Trabajadores (PT), el exdirector de Servicios de la citada petrolera, el presidente del gigante de la construcción Odebrecht, Marcelo Odebrecht y el presidente de la constructora Andrade Gutierrez, Otavio Azevedo.
En el escándalo destapado de Petrobras se ha registrado el desvío de cerca de 4 mil millones de dólares, y de momento la Fiscalía brasileña ha iniciado investigaciones sobre varias altas autoridades de esta empresa.
El pasado 17 de marzo, la oposición de Brasil informó de que pediría al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) abrir una investigación contra Rousseff por su presunta relación con este caso de corrupción, una petición rechazada por la corte.
En reacción a las críticas de la oposición y las protestas populares contra la corrupción en el país, Rousseff presentó el pasado mes de marzo una serie de medidas para endurecer la lucha contra la corrupción.
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