El presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sisi, expresó la solidaridad de Egipto con Arabia Saudí y su disposición a adoptar las medidas necesarias para defender su seguridad y soberanía, al tiempo que abogó por una solución diplomática para reducir las tensiones.
En respuesta a las declaraciones del presidente egipcio sobre la solidaridad de su país con Arabia Saudí, Muhamad al-Bujaiti, miembro del buró político del movimiento Ansarolá de Yemen, ha recordado este domingo la intervención militar egipcia en Yemen entre 1962 y 1968.
En este contexto, Al-Bujaiti ha declarado en una entrevista con la cadena de televisión Al-Araby que “Egipto es demasiado grande como para participar en una agresión militar contra Yemen y alinearse con Estados Unidos, el régimen israelí y los grupos takfiríes”.
Breaking & Official: Egypt officially steps in with direct military support for Saudi Arabia, as Sisi chairs a National Defense Council meeting to pledge full defensive backing against Houthi threatspic.twitter.com/WC93gs5VOi
— RussiaNews 🇷🇺 (@mog_russEN) October 18, 2026
l referirse a las declaraciones del presidente egipcio, el funcionario yemení ha confirmado que “estas ponen de manifiesto la preocupación y el temor de los dirigentes saudíes, quienes, pese a su papel de agresores, piden ayuda a otros países para protegerse y defenderse”.
En el mismo contexto, Al-Bujaiti ha añadido que no espera que Egipto participe en un ataque contra Yemen, ya que hacerlo supondría alinearse con Estados Unidos, el régimen israelí y los grupos takfiríes.
“Arabia Saudí se encuentra en la posición de agresor, mientras que Yemen defiende su territorio y su soberanía”, ha agregado.
Al-Sisi anunció el sábado, durante un discurso pronunciado en la ceremonia de graduación de los cadetes de la Academia Militar de Egipto, que su país está dispuesto a adoptar las medidas necesarias para defender a Arabia Saudí.
La intervención militar de Egipto en Yemen (1962-1968)
La intervención militar egipcia en Yemen comenzó en 1962, tras el derrocamiento de la monarquía y la proclamación de la república.
El entonces presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, envió tropas para apoyar a los republicanos frente a los partidarios del imán Muhammad al-Badr, respaldados por Arabia Saudí y Jordania. El conflicto se convirtió en un escenario de rivalidad regional durante la década de 1960.
La intervención supuso un elevado coste humano, económico y militar para Egipto. Tras la guerra contra Israel en junio de 1967, El Cairo aceleró la retirada de sus fuerzas, que abandonaron Yemen a finales de ese año, aunque la guerra civil continuó hasta 1968.
Esta experiencia evidenció las dificultades y los costes de una intervención militar prolongada en Yemen.
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