“Dejen de condenar, lamentarse y llorar, porque Yemen tiene una amplia lista de objetivos y sus armas de precisión y sorpresa entrarán en combate”, advirtió el sábado por la noche Mohamed Al-Farah, miembro del buró político del movimiento popular yemení Ansarolá, en respuesta a las condenas por el ataque contra el aeropuerto de Riad.
Al-Farah criticó a los países que condenaron el bombardeo del aeropuerto internacional Rey Jalid, en la capital saudí, mientras respaldaban a un país que, según denunció, destruyó y mantuvo cerrados los aeropuertos yemeníes durante doce años de guerra. El dirigente defendió el derecho del pueblo yemení a recuperar sus derechos y alcanzar la libertad, pese a los años de ataques y bloqueo.
“Sus lamentos y gemidos no hacen más que confirmarnos que el enemigo criminal que mató a nuestros hijos y devastó nuestro país está herido, sufre y se encuentra desconcertado, y que los golpes que ha recibido hasta ahora han sido dolorosos”, señaló el funcionario yemení, quien instó a los que condenaron el ataque contra el aeropuerto de Riad, entre ellos el secretario general de las Naciones Unicas, Antonio Guterres.
Las declaraciones se produjeron después de que las Fuerzas Armadas de Yemen lanzaran varios misiles contra el aeropuerto internacional Rey Jalid, en Riad, en respuesta a los ataques saudíes contra el aeropuerto internacional de Saná. Según medios árabes, la aviación saudí bombardeó esta instalación en cuatro ocasiones durante la tarde del sábado.
El aeropuerto de Saná, una de las principales infraestructuras de transporte aéreo de Yemen, había sido objeto de reiterados ataques aéreos durante los años de guerra encabezada por Arabia Saudí. Estos bombardeos habían afectado a la aviación civil y habían limitado las posibilidades de desplazamiento de los pasajeros y de transporte de ayuda humanitaria.
Arabia Saudí informó de que el ataque del sábado contra el aeropuerto internacional Rey Jalid, en Riad, dejó al menos 12 muertos y 309 heridos. Las operaciones quedaron paralizadas y cientos de vuelos fueron cancelados o desviados.
La nueva escalada de enfrentamientos entre Yemen y Arabia Saudí comenzó en julio, tras los bombardeos saudíes contra zonas cercanas al aeropuerto de Saná. En respuesta, las fuerzas yemeníes anunciaron nuevas operaciones de represalia contra el bloqueo económico saudí, con ataques con drones y misiles contra infraestructuras energéticas y movimientos para amenazar el acceso de Riad al estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica para sus exportaciones de petróleo.
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