• Un casco azul de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Publicada: miércoles, 17 de junio de 2015 7:05

La ONU debe emplear una política de "tolerancia cero" ante los abusos y explotación sexual por parte de miembros de sus misiones de paz y facilitar la investigación del personal del organismo sospechoso en estos casos, señaló un comité de expertos de la organización.

"Una tolerancia cero ante la explotación sexual y el abuso debe significar exactamente eso, tolerancia cero",  afirmó el martes en una conferencia de prensa el premio Nobel de la Paz, José Ramos-Horta, presidente del grupo encargado de revisar las operaciones de paz de la organización.

Una tolerancia cero ante la explotación sexual y el abuso debe significar exactamente eso, tolerancia cero",  afirmó el presidente del grupo encargado de revisar las operaciones de paz de la ONU.

En alusión a la inmunidad de que gozan en principio los cascos azules durante su actuación, Ramos-Horta indicó que "la inmunidad nunca debe suponer impunidad", ya que esa figura no se aplica a los actos privados, por lo que las Naciones Unidas deben facilitar siempre las investigaciones de este tipo de crímenes.

El premio Nobel y jefe del grupo de expertos sobre misiones de paz de la ONU, José Ramos-Horta


En el caso del personal civil de la ONU, los expertos reclaman que la organización coopere en cuanto haya pruebas creíbles con las autoridades del país donde los sospechosos estén desplegados, con el fin de que sean investigados y procesados como cualquier otra persona.

"Si cometes una barbaridad, no debes tener ningún tipo de protección. (...) No te puedes proteger bajo el tejado de la ONU", aseveró el también expresidente de Timor Oriental.

Mientras, en el caso de los militares, que por los acuerdos bajo los cuales se despliegan las fuerzas internacionales no pueden ser juzgados en el país de acogida, sus Estados de origen deben llevarlos ante la Justicia y mantener informada a la ONU y al público, según Ramos-Horta, que también abogó por poner en marcha programas efectivos para ayudar a las víctimas y a los hijos nacidos de abusos sexuales.

Además, los expertos proponen en un informe que transmitieron al secretario general, Ban Ki-moon, que no se acepten bajo bandera de las Naciones Unidas tropas de países que aparezcan señalados en los informes de la ONU sobre violencia contra niños y de tipo sexual en conflictos armados.

Esas peticiones se producen después de que en las últimas horas la propia organización hiciera público un informe, ya filtrado previamente, en el que se destaca la cultura de impunidad que existe a la hora de lidiar con abusos cometidos por personal de las misiones de paz.

Entre otros casos, el texto señala que efectivos de la ONU mantuvieron relaciones sexuales con más de 225 mujeres en Haití a cambio de alimentos o medicinas, con situaciones parecidas en otros países como el Congo, Liberia y Sudán del Sur.

Los cascos azules en Haití son acusados de abuso y explotación sexual de al menos 225 mujeres locales, un tercio de ellas menores de 18 años, a cambio de alimentos o medicinas.


Los datos sobre esos repetidos abusos, que llevan años denunciándose, se suman a las revelaciones que han salido a la luz en los últimos meses sobre abusos sexuales cometidos por tropas internacionales en la República Centroafricana entre 2013 y 2014.

Las denuncias afectan a los soldados extranjeros como los militares franceses desplegados en la República Centroafricana (RCA) que no actuaban bajo bandera de la ONU y son acusados de los abusos sexuales contra niños, pero también a tropas de varios países africanos que sí eran "cascos azules" y han llevado a la organización a poner en marcha una comisión de investigación.

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