• El Centro Internacional de Viena, sede de oficinas de las Naciones Unidas.
Publicada: viernes, 23 de octubre de 2026 11:38

Irán, Bielorrusia, China, Cuba, Myanmar, Nicaragua y Rusia condenaron el impacto de las sanciones unilaterales y exigen que los Estados que las imponen rindan cuentas por sus consecuencias.

La declaración conjunta fue leída el miércoles por el director general de Asuntos Jurídicos Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Baqerpur Ardekani, durante la 13.ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (también conocida como Convención de Palermo), celebrada en Viena, capital de Austria.

“Los Estados que adopten, impongan, mantengan o promulguen medidas coercitivas unilaterales deberán rendir cuentas por las trágicas consecuencias de tales acciones ilegales e ilegítimas”, afirmaron los siete países en su declaración.

Al expresar su profunda preocupación y su firme oposición a las sanciones crueles, en particular aquellas con efectos extraterritoriales, también subrayaron que estas prohibiciones son contrarias a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional.

Añadieron que las medidas coercitivas unilaterales constituyen una clara injerencia en los asuntos soberanos de los Estados y socavan el multilateralismo y la cooperación internacional.

Las sanciones ilegales debilitan la capacidad de los países para combatir la delincuencia organizada transnacional al restringir su acceso a servicios financieros, equipos esenciales, tecnología, asistencia técnica y programas de fortalecimiento de capacidades, advirtieron.

Mientras tanto, los siete países subrayaron que las sanciones secundarias y el cumplimiento excesivo de estas restricciones por parte de las instituciones financieras han creado obstáculos adicionales para la cooperación judicial y la aplicación de planes nacionales y regionales de lucha contra la delincuencia organizada.

También pidieron el levantamiento inmediato, completo e incondicional de las medidas coercitivas unilaterales.

Además, los signatarios de la declaración advirtieron que la imposición continuada de sanciones ilegítimas tiene consecuencias devastadoras y, en ocasiones, mortales, ya que agrava las crisis humanitarias y económicas, al tiempo que pone en peligro la seguridad alimentaria, energética y financiera de los países afectados.

Asimismo, instaron a todos los Estados a abstenerse de reconocer o aplicar medidas coercitivas unilaterales y a adoptar las medidas jurídicas y administrativas necesarias para contrarrestar sus efectos extraterritoriales.

Irán está sometido a sanciones estadounidenses opresivas desde 1979, cuando la Revolución Islámica derrocó al régimen monárquico de la época, respaldado por Estados Unidos.

En los últimos años, Washington ha aprobado nuevas medidas restrictivas contra Irán. Bajo la presión estadounidense, las Naciones Unidas, la Unión Europea y otros países también han impuesto sanciones inhumanas contra el país, basándose en acusaciones falsas.

tqi