• El representante permanente adjunto de Irán ante la ONU, Qolamhosein Darzi, durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, 16 de enero de 2026.
Publicada: jueves, 22 de octubre de 2026 3:16

Irán calificó el bloqueo naval de EE.UU. como una agresión continuada y una grave violación del derecho internacional, y pide al Consejo de Seguridad de la ONU que lo condene.

Qolamhosein Darzi, embajador y representante permanente adjunto de la República Islámica de Irán ante la ONU, pidió el miércoles, en una carta dirigida a António Guterres, secretario general de la ONU, y a Aglaia Baltá, presidenta de turno del Consejo de Seguridad, que rechazaran de manera inequívoca y condenaran enérgicamente la continuación de las acciones agresivas de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán mediante el bloqueo naval, y que las consideraran una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, incluidos el principio de prohibición del uso de la fuerza y el principio de respeto a la soberanía y la integridad territorial de la República Islámica de Irán.

Darzi se refirió a las acciones agresivas de Estados Unidos contra Irán, iniciadas el 28 de febrero, y al bloqueo ilegal impuesto posteriormente contra el país, que continúa vigente.

Según el diplomático iraní, “estas acciones agresivas, junto con las reiteradas y persistentes amenazas del presidente estadounidense de destruir las infraestructuras iraníes, constituyen una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales y representan una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de su artículo 2, párrafo 4, así como de la norma imperativa del derecho internacional general (jus cogens) que prohíbe la agresión”.

“Estas amenazas y acciones ponen aún más en peligro la vida de la población civil e incumplen las obligaciones fundamentales derivadas del derecho internacional humanitario en materia de protección de civiles y bienes de carácter civil. Dichas obligaciones siguen siendo vinculantes con independencia de la ilegalidad de la guerra de agresión impuesta al pueblo iraní”, agregó.

 

El funcionario iraní subrayó que Estados Unidos también ha continuado e intensificado sus acciones hostiles mediante una campaña de coerción económica denominada ‘Operación Paria Económica’ y la imposición de sanciones amplias e ilegales contra el sector de la aviación y otros sectores esenciales de la economía iraní.

“Estas medidas, junto con el bloqueo naval hostil, han agravado las graves consecuencias de la agresión y causado mayores daños a la población civil, daños que constituyen un castigo colectivo, prohibido por el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos”, aseveró.

Darzi añadió que la continuidad del bloqueo naval no constituye una medida aislada ni exclusivamente económica, sino que forma parte del contexto más amplio de las acciones agresivas iniciales, del uso continuado de la fuerza militar y de las violaciones derivadas de estas contra la soberanía y la integridad territorial de Irán.

El representante iraní expresó que, aunque el bloqueo ha ido acompañado de un conjunto más amplio de medidas coercitivas ilegales, sus consecuencias jurídicas son sumamente graves y deben evaluarse a la luz del artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.

“‘El artículo 3, apartado c’, de la ‘Definición de la agresión’, anexa a la Resolución 3314 (XXIX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 14 de diciembre de 1974, considera expresamente que el ‘bloqueo de los puertos o de las costas de un Estado por las fuerzas armadas de otro Estado’ constituye un acto de agresión”, manifestó.

“Por consiguiente, tales acciones generan, conforme al derecho internacional, el derecho inherente de Irán a la legítima defensa, un derecho que permanece vigente mientras continúe el bloqueo contra el territorio iraní”, ratificó.

Darzi dejó claro que Irán subraya que el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso de la fuerza y la solución pacífica de las controversias internacionales son principios fundamentales del orden jurídico internacional sobre el que se fundó la Organización de las Naciones Unidas.

“Ningún Estado, independientemente de su poderío militar o de su condición de miembro permanente del Consejo de Seguridad, tiene derecho a ignorar estas obligaciones ni a imponer su voluntad a otro Estado soberano mediante la coerción militar”, subrayó.

En este contexto, la República Islámica de Irán solicitó al secretario general y a los miembros del Consejo de Seguridad que, en el cumplimiento de sus responsabilidades en virtud de la Carta, adopten las siguientes medidas:

1. Rechazar de manera inequívoca y condenar enérgicamente la continuación de las acciones agresivas de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán mediante el bloqueo naval, y considerarlas una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, incluidos el principio de prohibición del uso de la fuerza y el principio de respeto a la soberanía y la integridad territorial de la República Islámica de Irán.

2. Exigir a Estados Unidos que ponga fin de inmediato a su agresión militar contra Irán, levante el bloqueo naval, respete la soberanía y la integridad territorial iraníes y cumpla plenamente sus obligaciones en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional.

3. Reconocer que Estados Unidos sigue siendo internacionalmente responsable de sus hechos internacionalmente ilícitos, incluida la agresión militar y cualquier violación continuada del derecho internacional, y que sus obligaciones de poner fin a dichas conductas ilícitas y reparar íntegramente los daños, de conformidad con las normas sobre la responsabilidad de los Estados, siguen plenamente vigentes.

 

4. Instar a todos los Estados miembros a abstenerse de reconocer, apoyar, facilitar o ejecutar las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos que vulneren el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, especialmente aquellas que causen daños humanitarios generalizados a la población civil o que previsiblemente puedan provocarlos.

El autoridad iraní recalcó además que exigir responsabilidades a los autores de la agresión y de otros hechos internacionalmente ilícitos es una necesidad ineludible para preservar la paz y la seguridad internacionales.

La República Islámica de Irán enfatizó que seguirá recurriendo a todas las vías jurídicas disponibles para garantizar la rendición de cuentas, obtener una reparación por los daños sufridos y hacer valer sus derechos, y exigirá responsabilidades a los responsables de estas acciones ilegales por sus consecuencias.

“Irán continuará ejerciendo su derecho inherente a la legítima defensa frente a cualquier acto de agresión, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”, reafirmó.

El 28 de febrero, EE.UU. e Israel iniciaron una guerra no provocada contra Irán y, en respuesta, las fuerzas iraníes atacaron blancos israelíes en los territorios ocupados y las bases estadounidenses en Asia Occidental, y cerraron el estrecho de Ormuz.

Posteriormente, el 17 de junio, Teherán y Washington firmaron un memorando de entendimiento (MdE), mediado por Pakistán, que establecía una hoja de ruta de 60 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo sobre el fin de la guerra, que incluía el cese de las hostilidades contra Irán y sus aliados regionales, la liberación de activos iraníes bloqueados, la facilitación de las exportaciones de petróleo iraní y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, a cambio de la apertura del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.

Sin embargo, EE.UU. violó el pacto y lanzó ataques contra el sur de Irán, lo que llevó a las fuerzas armadas iraníes a responder a las agresiones y volver a cerrar el estrecho de Ormuz como medida defensiva.

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