• Una vista de la 7.ª cumbre de la CICA en Bakú, 15 de octubre de 2026.
Publicada: jueves, 15 de octubre de 2026 17:07

El vicecanciller iraní ha exigido la expulsión de Israel de la CICA y ha instado a los países asiáticos a no guardar silencio ante sus crímenes con apoyo de EE.UU.

“Creemos que la principal fuente de inseguridad e inestabilidad en Asia, especialmente en Asia Occidental, es el régimen sionista. Se espera que los países no permanezcan en silencio ante los crímenes brutales de este régimen contra distintos países, cometidos con el apoyo de su hermano mayor, Estados Unidos. Ha llegado el momento de que este régimen sea expulsado del mecanismo de la CICA”, ha subrayado este jueves el vicecanciller iraní de Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, durante la cumbre de la Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia (CICA, por sus siglas en inglés), celebrada en Bakú, capital de Azerbaiyán.

Al referirse a la guerra estadounidense-sionista iniciada contra Irán el 28 de febrero, Qaribabadi ha denunciado los ataques contra instalaciones nucleares pacíficas bajo supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) e infraestructuras civiles esenciales, así como el martirio del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de numerosos ciudadanos, entre ellos 168 alumnos de la escuela Shayare Tayebe de Minab (en el sur del país). “Frente a esta agresión, Irán ha ejercido su derecho inherente a la legítima defensa, conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. No somos belicistas, pero responderemos con firmeza a cualquier agresión”, ha subrayado.

Qaribabadi ha señalado a EE.UU. y al régimen sionista como factores centrales de inseguridad y violaciones del derecho internacional. Ha advertido de que, si la comunidad internacional no les pone freno, sus agresiones podrían extenderse a otros países independientes.

También ha denunciado las políticas expansionistas de Israel, la ocupación de territorios palestinos y las tensiones en Líbano y Siria. “La experiencia ha demostrado que el uso de la fuerza no solo no resuelve las diferencias, sino que profundiza las crisis regionales al aumentar la desconfianza, intensificar la carrera armamentística, dañar infraestructuras esenciales e incrementar el sufrimiento de la población civil”, ha destacado.

 

Irán exige frenar agresión militar y alerta de una crisis internacional

El diplomático iraní ha afirmado que la agresión contra Irán y la continuación del genocidio en Gaza evidencian el fracaso de las instituciones internacionales. A este respecto, ha reclamado el cese de las acciones agresivas de EE.UU. e Israel, el fin de la impunidad, la protección de la población civil y el cumplimiento de las responsabilidades jurídicas internacionales.

Asimismo, ha instado a los países miembros de la CICA a adoptar una postura firme y basada en el derecho internacional frente a cualquier agresión militar, independientemente de quién la cometa o quién sea la víctima. “Si esta situación continúa y se agrava, la crisis no se limitará a Irán ni a Asia Occidental. En ese caso, el mundo sufrirá las consecuencias de la inseguridad, también en los ámbitos de la energía, el comercio, el transporte y los corredores que se han construido con un coste considerable”, ha advertido.

“Ningún actor externo puede decidir destino de la región por nosotros”

En cuanto a la seguridad regional, Qaribabadi ha defendido que la protección del Golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz corresponde a los países de la región, y no a fuerzas militares extranjeras. “Ningún actor externo puede decidir destino de la región por nosotros” al aclarar que la presencia militar extranjera nunca ha aportado una “paz duradera” a la región.

Asimismo, ha reiterado que Irán siempre ha buscado mantener buenas relaciones con sus vecinos, pero ha advertido de que ningún país debe permitir que su territorio se utilice para lanzar ataques contra la República Islámica. También ha defendido el derecho de Teherán a protegerse frente a las amenazas.

Sobre el estrecho de Ormuz, ha afirmado que esta vía marítima permaneció abierta durante décadas y ha atribuido las dificultades actuales a la agresión militar contra Irán y al bloqueo naval impuesto al país. “No se puede hablar de libertad de navegación y, al mismo tiempo, ignorar la seguridad de los países ribereños. No se puede hablar de la seguridad de Ormuz y considerar natural la creciente presencia de fuerzas militares extranjeras”, ha afirmado.

Según Qaribabadi, la solución para restablecer el tránsito seguro por el estrecho pasa por poner fin de forma permanente a la agresión y la guerra, levantar el bloqueo naval y las sanciones contra Irán, y respetar la soberanía y la integridad territorial del país.

La CICA, establecida en 1996, busca mejorar la cooperación para promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región. Con 27 miembros permanentes y 9 miembros observadores, la CICA agrupa a un 90 % del territorio de Asia, que conforma casi la mitad de la población mundial.

Como señal de protesta, las delegaciones de Irán y otros 12 países han abandonado la sala durante el discurso del presidente del régimen israelí, Isaac Herzog, en la 7ª cumbre de la CICA. Entre ellas se encontraban las de Palestina, Pakistán, Arabia Saudí, Turquía, Irak, Egipto, Kuwait, Catar, Jordania, Malasia, Indonesia y Bangladés. La salida de 13 de las 28 delegaciones participantes tuvo un amplio eco en la cumbre y evidenció el rechazo al régimen israelí.

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