“Cuando la ley calla ante el poder, lo que se derrumba no es solo un puente o una central eléctrica, sino la confianza de la humanidad en la posibilidad de que el derecho internacional prevalezca”, ha escrito este miércoles el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en su cuenta de X.
Baqai ha hecho estas declaraciones con motivo del aniversario de la aprobación, el 12 de agosto de 1949, de los cuatro Convenios de Ginebra, considerados la base de las normas internacionales que establecen las reglas fundamentales aplicables a los conflictos armados.
El portavoz ha recordado que estos convenios se han sustentado en principios como la humanidad, la distinción, la necesidad militar y la proporcionalidad, además de la prohibición de causar sufrimientos innecesarios, con el objetivo de limitar los efectos de la guerra y proteger a la población.
En este marco, ha cuestionado las amenazas y ataques contra infraestructuras de otro país atribuidos a Estados Unidos, al recordar que Washington es sede de las Naciones Unidas y miembro permanente del Consejo de Seguridad.
Baqai ha instado a la comunidad internacional y a los Estados parte de los Convenios de Ginebra a “no permanecer indiferentes” ante estas violaciones, que ha calificado de claros casos de crímenes de guerra.
También ha puesto el foco en el artículo 1 común de los Convenios de Ginebra, que, según ha subrayado, no solo exige respetar sus disposiciones, sino también “garantizar su respeto”.
El diplomático iraní ha advertido de que tolerar amenazas contra objetivos civiles va más allá de la inacción política: supone debilitar uno de los principales avances jurídicos alcanzados tras la Segunda Guerra Mundial.
Las consecuencias, ha señalado, serían especialmente graves si se normalizara la amenaza de destruir infraestructuras civiles: hospitales, redes eléctricas, puentes, sistemas de abastecimiento de agua y otras instalaciones esenciales quedarían expuestos a posibles agresiones sin garantías de protección.
El alcance de esta situación, según Baqai, trasciende a cualquier país en particular y afecta al conjunto del orden jurídico internacional creado para limitar la violencia y proteger a la población civil.
Finalmente, el portavoz ha reafirmado la determinación de Irán frente a las presiones: “Ninguna tormenta puede mover una montaña de su lugar y ninguna cantidad ni intensidad de pruebas puede quebrar a quienes avanzan por el camino de la determinación y la firmeza”.
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